Brasilia (Télam/SNI).- El presidente de Brasil y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, y su competidor, el socialdemócrata Geraldo Alckmin, protagonizaron anoche un paradójico contrapunto durante el último debate televisado antes del ballottage del domingo próximo.
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El mandatario, de origen sindical, se comprometió a abrir más universidades y escuelas técnicas, en tanto Alckmin, profesional universitario -médico anestesista-, puso el acento en el desarrollo de la educación básica.
"Mi compromiso con el futuro es que la gente, en cada ciudad del país, pueda tener una extensión universitaria y una escuela técnica", dijo Lula, ratificando uno de los ejes de su campaña, en el primer bloque del debate transmitido por la Rede Globo, de Río de Janeiro.
"Yo prefiero hacer mucho preescolar", respondió Alckmin, quien reivindicó la "universalización" de la enseñanza básica hecha por el antecesor de Lula, el también socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, y lamentó que "en Brasil sólo 12 por ciento de los niños van a jardines de infantes" y, en cambio, no lo hacen unos 2,5 millones.
La educación fue el primer tema de discusión entre los candidatos, que en los primeros bloques se sometieron a preguntas de ciudadanos anónimos que fueron presentados como indecisos.
Los dos candidatos, de pie sobre un escenario circular, se presentaron vestidos en estilos muy similares, con trajes azul oscuro y corbatas rojas, con discretas rayas blancas en el caso de Lula y lisa en el de Alckmin.
Luego la polémica se dirigió al déficit de las cajas de jubilación, que según Alckmin se debe a la gran informalidad que existe en las relaciones laborales.
Lula replicó que durante su mandato fueron blanqueados seis millones de trabajadores rurales y agregó que la solución al déficit provendrá del crecimiento de la economía, que permitirá incluir más aportantes.
En uno de los puntos más polémicos de la noche, Alckmin sugirió que aumentó el desempleo, lo que originó una encendida respuesta de Lula, quien llegó a preguntarle: "¿Por qué miente con cifras que no se pueden chequear?" Por otra parte, el candidato opositor opinó que la agricultura está en crisis y dijo que Brasil está perdiendo oportunidades de desarrollo pese a que la situación económica internacional es favorable.
Lula respondió que asumió el gobierno -en enero de 2003- luego de que el país hubiera debido atravesar dos serias crisis económicas durante el mandato de Cardoso y aseguró que ahora Brasil "tiene todas las condiciones para crecer".
El presidente estaba acompañado en los estudios por los ministros de la Casa Civil (jefa de gabinete), Dilma Rousseff; de Justicia, Márcio Thomaz Bastos, y de Cultura, Gilberto Gil, además de su asesor, presidente nacional del Partido de los Trabajadores (PT) y jefe de la campaña electoral, Marco Aurelio García.
El candidato socialdemócrata llegó con más de una hora de antelación a los estudios ubicados en el barrio Jacarepaguá, a bordo de un helicóptero, y lo esperaban, entre otros, el gobernador electo de San Pablo, José Serra; el prefecto de Rio de Janeiro, Cesar Maia; el senador Arthur Virgílio; el diputado Eduardo Paes, y su jefe de campaña, Joao Carlos Meirelles.