El presidente francés optó por conocidos dirigentes conservadores y socialistas. Su objetivo, acercarse a una mayoría en las legislativas del mes que viene.
ís - El presidente de Francia, Emmanuel Macron, designó ayer a los ministros de su Gobierno, apelando a una combinación de tintes políticos que responde a su promesa de tender un puente para reducir las divisiones entre derecha e izquierda y a su estrategia de cara a las elecciones legislativas de junio.
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Entre los 18 ministros de su Gobierno figuran siete socialistas, tres centristas y dos conservadores. Los demás provienen de la sociedad civil. Asimismo, el gabinete respeta la paridad de género, con once mujeres y once hombres.
Tras la designación del conservador Edouard Philippe, miembro del partido Los Republicanos (LR), como primer ministro el lunes, Macron nombró como encargado del Ministerio de Economía a Bruno Le Maire, un derechista pro europeo que habla alemán y también integra las filas de LR.
Le Maire tendrá un puesto clave ya que Francia podría convertirse en 2018 en el único país de la eurozona en registrar un déficit superior al 3% de su Producto Bruto Interno (PBI). Ayer, tras la noticia de que integrará el gabinete, la secretaría general de Los Republicanos anunció la exclusión de los miembros del partido que integran el nuevo Gobierno.
Como ministro de Interior, Macron eligió a Gerard Collomb, el alcalde de Lyon que fue uno de los primeros socialistas en respaldarlo abiertamente.
El saliente ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, socialista y amigo cercano del expresidente François Hollande, fue asignado como ministro de Relaciones Exteriores y Asuntos Europeos, mientras que en el Ministerio de Defensa fue nombrada la legisladora centrista de la UE Sylvie Goulard.
Las designaciones de los miembros de su Gobierno son parte de un delicado ejercicio de equilibrio que Macron tiene que hacer de cara a las elecciones legislativas de mediados de junio.
Al convertirse en presidente sin provenir de un partido establecido que lo respalde, el mandatario dejó de lado las habituales lealtades políticas. Sondeos preelectorales muestran que su incipiente partido Republicanos en Movimiento (REM) tendrá que hacer un gran esfuerzo para lograr más escaños que cualquier otro en la Cámara baja.
Con el fin de asegurarse una mayoría parlamentaria que le permita gobernar, la estrategia es rodearse de personas a uno y otro lado del dividido arco político para ampliar su respaldo y debilitar a los partidos tradicionales, LR y los Socialistas. Pero eso también podría elevar el riesgo de disensos a futuro.
Macron nombró además a varias personas provenientes de la sociedad civil, como el conocido defensor del medio ambiente Nicolas Hulot (Ecología), la campeona olímpica de esgrima, Laura Flessel (Deportes), y la editora Françoise Nyssen (Cultura).
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