Fuentes policiales indicaron que varios desconocidos rompieron en horas de la madrugada el nicho del Cementerio Sur madrileño en el que Torronteras fue enterrado el 4 de abril.
Los autores de la profanación serían más de dos, según las pesquisas policiales citadas por Cadena Ser. Estos removieron la lápida del nicho, extrajeron el féretro y lo arrastraron con una carretilla y cuesta arriba a una distancia de 700 metros.
Una silueta del féretro dibujada en el suelo ha aparecido en el lugar donde se ensañaron con el cuerpo, clavándole un pico en la cabeza y una pala en el pecho, y le prendieron fuego rociándole gasolina después de abrir el féretro.
El juez que se hizo cargo de la profanación ha ordenado una serie de pruebas, como la confrontación del ADN, para esclarecer los hechos, y ha decretado el secreto sumarial.
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