Mafia jura matar al escritor del momento
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Así vive hoy, rodeado de periodistas y guardaespaldas, el escritor Roberto Saviano, cuyo
libro sobre la Camorra es considerado en Italia un hito en cuanto al conocimiento de las actividades
del crimen organizado.
El 13 de octubre de 2006 empezaron las primeras amenazas y el entonces ministro del Interior, Giuliano Amato, concedió al joven escritor una escolta y lo instó a abandonar Nápoles y a su familia para siempre. Las amenazas no se han quedado en meras palabras.
Los Casalesi tenían previsto acabar con la vida del autor y su escolta antes de Navidad de este año con un atentado espectacular, como reveló ayer la prensa italiana.
Según los medios locales, el ex mafioso Carmine Schiavone, primo homónimo del jefe del clan de los Casalesi y que es colaborador de la Justicia, confesó a los investigadores que desde la cárcel supo que se había puesto en marcha «el plan operativo» para eliminar a Saviano a finales de año.
Saviano, convertido en el país en un símbolo de la lucha contra la mafia, vive rodeado sólo de «angustia» y «soledad», obligado a cambiar de residencia cada poco tiempo y acompañado continuamente por su escolta. Para celebrar el lunes su segundo cumpleaños «en el infierno», Saviano confesó en un programa radiofónico que a veces no sabe «si valió la pena» levantar la tapadera de la Camorra.
«Al principio parece que no resistirás, cuando tu vida cotidiana se altera completamente y te das cuenta de que sólo puede empeorar. Vivís constantemente con sospechas, con falta de confianza, en soledad y, además, las personas cercanas, poco a poco, desaparecen», explicó el escritor. Comentó que entre las personas cercanas a él sentía como si le «reprochasen» su decisión, como si dijeran: «Hemos recibido bofetadas por ti, para defender a un fantasma».
Su única familia es ahora la escolta, los carabineros que lo protegen, con quienes pasa las 24 horas, y lo llaman bromeando «nuestro capitán».
Para Saviano, el «miedo» que sienten los camorristas no es por lo que revela el libro, sino porque «millones de personas han leído un libro de denuncia, y cuando es económicamente ventajoso denunciar (en referencia a los editores, cineastas y periódicos que han sacado beneficio del libro), es entonces cuando cambian las cosas».
La nueva amenaza contra Saviano desencadenó ayer una oleada de declaraciones de solidaridad por parte de la opinión pública y la política.
«Si la noticia de una inminente venganza contra el joven escritor, que ha denunciado con fuerza el mundo de la Camorra, se confirma, es necesario reforzar nuestra solidaridad», dijo la diputada del Partido Demócrata (PD) y ex ministra de Cultura, Giovanna Melandri.
«No dejaremos solo a Roberto Saviano. Toda Italia, sin divisiones, a partir de las instituciones que la representan, tiene que garantizar su defensa», declaró la ministra de Políticas Juveniles, Giorgia Meloni. Para ella, «Saviano es un símbolo de libertad y de valentía de Italia».
Pero el autor se siente sólo un «preso» más, como le susurró una voz anónima al oído durante una comparecencia: «Ahora también vos estás arrestado».




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