Irán reveló ayer el real alcance de su plan nuclear, que lo acerca a la bomba. Los terroristas no frenan escalada en Irak: ayer conmovió un secuestro masivo • Hizbollah -brazo iraní y sirio- desafía al gobierno del Líbano. ¿Guerra civil? • Hamas insiste en «destruir» a Israel y afecta negociación de gobierno de unidad.
Teherán y Washington (Reuters, AFP, EFE, ANSA) -El presidente Mahmud Ahmadinejad reveló ayer que Irán tiene como objetivo final instalar 60.000 centrífugas para enriquecer uranio, dato que elevó la alerta en todo el mundo debido a que acercaría drásticamente a ese país a obtener el potencial para fabricar una bomba atómica. Hasta ahora, la República Islámica opera dos cadenas de 164 centrífugas, conocidas como cascadas, que pueden generar combustible para el uso en plantas de energía nuclear o material para ojivas atómicas. Pero por su escaso número, a esas cascadas les llevaría años producir suficiente material para una bomba, lo que explica la relevancia del anuncio de ayer del mandatario ultraislamista.
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Según anunció éste, el próximo paso del régimen será instalar 3.000 centrífugas antes de marzo de 2007, cuando termina el año calendario persa, a fin de realizar «una gran fiesta nuclear».
«Queremos producir combustible nuclear y tenemos que instalar 60.000 centrífugas, pero aún estamos en las primeras etapas», dijo Ahmadinejad en una conferencia de prensa transmitida en vivo por la televisión estatal.
De acuerdo con el jefe del instituto de estudios atómicos Kurciatov, el ruso Ievgheni Velikov, «la creación de un arma atómica en Irán es un riesgo real, y la creación de nuevas centrífugas se acerca a ese objetivo».
Posibles sanciones
Irán ignoró las demandas de Naciones Unidas para detener sus tareas de enriquecimiento de uranio y podría enfrentar sanciones internacionales. Estados Unidos y la Unión Europea están conduciendo los esfuerzos para imponer sanciones, pero Rusia y China, ambos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto, han expresado dudas.
La Casa Blanca reaccionó al anuncio afirmando que éste debería ser suficiente para convencer a los que aún dudan de la ambición de Teherán de fabricar armas atómicas.
«Esto debería ser un llamado de atención para el resto del mundo», declaró el vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Mientras, incrementando la tensión, los inspectores nucleares de la ONU encontraron en la localidad iraní de Karaj nuevos restos de plutonio, un material susceptible de utilizarse en armas nucleares, según un informe confidencial de la AIEA, que reconoce no poder confirmar si el programa nuclear iraní sólo tiene usos civiles, como afirma el régimen.
El informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) detalla también que Irán sigue obteniendo, en cantidades aptas para la investigación, uranio enriquecido.
Fuentes del organismo de control internacional explicaron que se pidió a Irán «una mayor aclaración» sobre las partículas de uranio enriquecido y de plutonio encontradas y que, como la respuesta llegó ayer, es demasiado tarde para analizarla antes de la reunión de la AIEA en Viena la próxima semana.
Un alto funcionario de la ONU señaló que se mantienen la falta de transparencia y las ambigüedades de los iraníes para aclarar sus verdaderos objetivos, obstáculos presentes desde que comenzó la investigación de la AIEA de su programa nuclear en febrero de 2003.
En sus declaraciones de ayer, Ahmadinejad advirtió que Estados Unidos debe «cambiar de actitud» y «como mínimo» aceptar el desarrollo nuclear de su país si espera abrir un diálogo con Teherán, y exhortó al Partido Demócrata, vencedor en los últimos comicios legislativos, a modificar las políticas de la Casa Blanca.
Pero el vocero de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, dijo que es Irán el que debe modificar su postura y asumir un «rol constructivo» en la región, con la cancelación de sus planes de enriquecimiento de uranio.
Según el polémico presidente iraní, que ha exhortado repetidamente a «borrar del mapa a Israel», las recientes elecciones «no fueron una derrota» del presidente George W. Bush, si no «de las políticas de su gobierno», por «su apoyo a las injusticias, al saqueo, la arrogancia, al unilateralismo y la falta de respeto a los pueblos».
Bush «ha destruido la reputación de su propio pueblo», agregó, aunque se mostró convencido de que el pueblo de EE.UU. no tiene nada que ver con sus políticas, pues « también está descontento y bajo presión».
Ante la posibilidad de que su país sea finalmente sancionado por el Consejo de Seguridad por continuar con el enriquecimiento de uranio, Ahmadinejad dijo que «en ese caso ya inventaremos nuevos sistemas monetarios y económicos».
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