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Algunos sobrevivientes permanecieron por más de 20 horas en las aguas donde el viernes se hundió la embarcación, por causas que se desconocen.
El buque, que había comenzado a navegar hace 35 años, estaba en viaje desde Arabia Saudita a la ciudad egipcia de Safaga, 600 kilómetros al sudeste de El Cairo.
El buque llevaba 1.272 pasajeros, en su mayoría egipcios, y cien tripulantes, cuando perdió el contacto con la guardia costera cerca de las 22 hora local.
Testigos dijeron que a bordo se produjo un incendio en momentos en que la costa saudita estaba todavía a la vista, dos horas después de la partida del puerto de Dubah.
El ministro de Transportes egipcio, Mohammed Mansour, confirmó hoy que un incendio se produjo en el buque antes del naufragio en el Mar Rojo.
En declaraciones a la televisión egipcia Nile TV, el ministro dijo que el naufragio pudo haber sido causado por una avería en uno de los motores.
El presidente, Hosni Mubarak, dispuso que se otorgue una indemnización de 15 mil liras egipcias (4 mil euros) a cada víctima de esa nacionalidad.
La tripulación trasladó a todos los pasajeros al puente más alto buscando en vano controlar las llamas, mientras la nave continuaba el viaje, a pesar de que ya había comenzado a llenarse de agua.
Los pasajeros vieron el humo y se alarmaron, pero los miembros de la tripulación pidieron que no se preocuparan.
Luego, en un lapso de diez minutos, la nave se hundió. Responsables de la compañía marítima dijeron que carecen de elementos para decir cuáles fueron las causas del incidente.
El buque, agregaron, tenía a bordo medios de salvamento para 3 mil personas y estaba en regla con normas internacionales.
Un vocero del presidente dijo que "la nave se hundió demasiado rápidamente y el número insuficiente de botes de emergencia indica que tenía carencias".
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