La junta médica remitió los resultados al ministerio de Salud para que tome una determinación, haciendo sin embargo hincapié en que los padres de la niña son los que tienen la última decisión.
La cartera de Salud se ha negado a pronunciarsesobre el tema, alegando que están «estudiando el dictamen», pese a que los padres ya expresaron la voluntad de abortar. La salud de la nena se deterioró el miércoles a causa de dolores, vómitos y náuseas provocados por el estrés, lo que obligó a trasladarla de emergencia al hospital militar de Managua donde rechazaron su ingreso. «Prácticamente se le cerraron las puertas», denunció el abogado de los padres de la niña, el ex diputado