El presidente, Mahmud Ahmadinejad, en la inauguración de la planta (arriba). Vista aerea de la fábrica (abajo).
Teherán (ANSA).- El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, inauguró ayer una planta para la producción de agua pesada, clave en sus planes nucleares, y negó que esos programas ratificados por Teherán impliquen "peligros" para otros países, afirmación en la cual incluyó a Israel.
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Teherán, dijo Ahmadinejad, defenderá "con fuerza" el desarrollo de esos planes, a los que considera parte de su derecho soberano, orientados a la producción de combustible para sus centrales eléctricas, bajo normas de no proliferación.
Autoridades iraníes dijeron el 21 de agosto, horas antes de que Irán formulara la respuesta al plan de incentivos presentado por seis potencias mundiales el 6 de junio, que Teherán se disponía a poner en funcionamiento la planta de Arak, 165 kilómetros al sudoeste de Teherán.
Esa planta tiene capacidad para la producción de plutonio, que puede ser utilizado para la construcción de armas atómicas, lo cual, dijo la televisión estatal, convierte a Irán en el noveno país que posee ese recurso.
Irán avanzó también en la construcción de la planta de Bushehr, que completó en 93 por ciento, con participación de técnicos rusos, acuerdo objetado por Estados Unidos.
El gobierno iraní respondió al plan de incentivos el 22 de agosto, pero advirtió que cualquier negociación, para la que expresó disposición, debe excluir la posibilidad de su renuncia al desarrollo de planes nucleares.
El plan, presentado por los cinco países con derecho a veto del Consejo de Seguridad -Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia- más Alemania, impulsa incentivos económicos, políticos y tecnológicos, pero reclama la suspensión de actividades de enriquecimiento de uranio.
"No se puede privar a ningún pueblo de sus derechos, y el pueblo iraní defenderá con fuerza su derecho", sostuvo Ahmadinejad cuando inauguró la planta de Arak, a cinco días de que venza el plazo impuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El 31 de agosto el Consejo evaluará un informe que presentará la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) y puede disponer sanciones económicas si el reporte sostiene incumplimientos de Irán.
Sin embargo, Rusia, país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, que mantiene contratos en áreas nucleares con Irán, ratificó su decisión de bloquear sanciones, a las que considera prematuras.
China, otro de los cinco países con capacidad para bloquear sanciones, también rechaza esta posibilidad.
Estados Unidos analiza estrategias para imponer restricciones financieras y comerciales a Irán si el Consejo de Seguridad impide sanciones, por las cuales pugna Washington, que incluso contempló el recurso de la fuerza a través del Capítulo VII de la Carta de ONU, informó Los Angeles Times.
La misma fuente reportó que el gobierno del presidente, George W. Bush, estudia imponer esas sanciones al margen de las decisiones del Consejo, en base a su ley "antiterrorismo", y sumar otros países en una coalición paralela.
Estados Unidos y países europeos acusan a Irán de desarrollar planes de enriquecimiento de uranio para la construcción de armas atómicas, imputación rechazada por Teherán, que atribuye a esos programas objetivos civiles para la producción de combustible destinado a sus centrales eléctricas.
Irán advirtió en numerosas oportunidades que sus planes se desarrollan bajo normas de no proliferación y anunció hasta ayer un nivel de enriquecimiento de uranio de 4,8 por ciento, insuficiente para la construcción de armas atómicas.
El presidente Ahmadinejad dijo, en este marco, que los programas nucleares de Irán "no son una amenaza para los países extranjeros, ni siquiera para el régimen sionista", como llamó a Israel.
El portavoz del gobierno israelí, Avi Pazner, advirtió que Tel Aviv "no se dejar engañar por declaraciones cuyo único objetivo es evitar sanciones".
El agua pesada en la planta de Arak, sudeste del país, servirá como fluido moderador del reactor experimental, destinado a entrar en funciones en 2009, y tiene capacidad para producción de plutonio.
El portavoz del ministerio de Exteriores, Hamid Reza Asefi, dijo que la inauguración de la planta constituye "un gran paso hacia el uso de los derechos legítimos de Irán en el campo de la energía nuclear".
La construcción de la planta se realizó en ocho años y está en condiciones de producir 16 toneladas al año de agua pesada, dijo en declaraciones a la televisión estatal Manuchehr Madri, vicejefe de los programas de investigación.
Por otra parte, Irán realizó ayer nuevas pruebas militares con el lanzamiento de un misil tierra-mar, en el marco de las maniobras en curso desde hace una semana en el Golfo Pérsico y áreas de frontera, informó la agencia IRNA.
El portavoz de las maniobras Golpe de Zolfagar, Habib Sayari, dijo que el nuevo misil "golpeó su objetivo predeterminado", sin precisiones sobre su capacidad de alcance.