Ofensiva de Chirac: reemplazó a Jospin por un premier moderado
Conjurados los temores generados por el auge de la extrema derecha en Francia, el reelecto presidente Jacques Chirac lanzó ayer una fuerte ofensiva política de cara a las elecciones legislativas del mes que viene. Nombró a Jean-Pierre Raffarin, un liberal moderado, como nuevo primer ministro en lugar del renunciante Lionel Jospin. Con esa jugada espera obtener la mayoría en la Asamblea Nacional y no verse obligado a "cohabitar" cinco años más con la izquierda.
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•Nuevo gobierno
A pesar de ser hijo de un ex ministro de gobierno, Raffarin cuenta con una imagen de origen popular que se convirtió en su carta principal ante un electorado que le da la espalda a la capital y pide mayor poder a niveles locales y regionales y políticos que entiendan sus preocupaciones. Chiraquiano desde hace años, Raffarin fue ministro para las Pequeñas y Medianas Empresas en el gobierno del neogaullista Alain Juppé (1995-97), del que es un fiel aliado y del que ha apoyado a fondo el plan, ya en marcha, de crear un «gran» partido de derecha-centroderecha.
Excelente orador, dirigirá el gobierno cuya «única tarea», según Chirac, será aportar respuestas a los problemas de los franceses, en particular contra la inseguridad, para mostrar al electorado que se está «actuando», en las cinco semanas que faltan para la primera vuelta de las Legislativas. «Lo que la gente pide es que la República sea vivida, compartida. Pide otros métodos, otros tipos de acción de gobierno, que estén más cerca de sus expectativas», había dicho Raffarin el domingo, que con su habitual discreción rehusaba toda especulación sobre si sería el encargado de formar el nuevo gobierno.
•Propuestas
Por su parte, el ultraderechista Frente Nacional (FN) aprovechó la resaca de la segunda vuelta de las presidenciales para proponer alianzas o acuerdos a los candidatos de la derecha a los comicios legislativos. El objetivo es impedir la victoria de la izquierda y, en particular, intentar conseguir el máximo número de escaños para Le Pen. Le Pen calificó su resultado de «notable», ya que coloca al FN «como la primera fuerza política francesa y nos permite vislumbrar a corto plazo la más bella de las esperanzas, en especial para las elecciones legislativas», afirmó.
En base a los resultados de Le Pen en la primera vuelta, el FN podría conseguir superar la primera vuelta legislativa del 9 de junio en 230 circunscripciones y, si la izquierda y la derecha no se unen para cerrarles el paso, podrían ganar algunas triangulares el 16 de junio.




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