El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El general alemán Norbert van Heyst entregó la bandera de la Fuerza internacional de asistencia a la Seguridad (ISAF) a su compatriota, el general Goetz Gliemeroth, que asume la dirección en nombre de la OTAN, institución que llevará a cabo su primera misión fuera de Europa desde su creación hace 54 años.
"La tarea que nos espera consiste en continuar la reconstrucción de estructuras democráticas", afirmó el ministro de Defensa alemán, Peter Struck, ante el presidente afgano Hamid Karzai y unos 300 invitados, militares y civiles, representantes de las autoridades afganas, de las Naciones Unidos y de la OTAN.
La ISAF, creada en diciembre de 2001 después de la caída de los talibanes y colocada bajo mandato de la ONU para garantizar la seguridad en Kabul y en los alrededores de la capital afgana, contaba oficialmente con 5.300 soldados oriundos de 31 países.
Al asumir el mando, la OTAN pone fin a la precariedad de los mandatos de seis meses de los precedentes mandos aliados -británico, turco, luego germano-holandés - y a la dificultad de encontrar países dispuestos a asumir estas responsabilidades.
Sin embargo, queda todavía abierto el debate sobre la extensión del mandato de la ISAF fuera de Kabul, ya que a casi dos años del inicio de la guerra contra los talibanes, sigue reinando la inseguridad en la mayoría de las provincias del país, donde las fuerzas estadounidenses se enfrentan a milicianos de ese grupo, y a otros cercanos a la organización Al Qaeda.
Dejá tu comentario