El paro en el sector -con un costo estimado en 5.000 millones de dólares-hizo que la producción de crudo cayera a apenas 200.000 barriles diarios contra los 2,8 millones que habitualmente se extraen. Además, mantiene cerrado más de 60% de las estaciones de servicio del país y provoca ya una notoria escasez de alimentos. Por eso, el gobierno autorizó la incautación de medios de transporte privados por parte de la fuerza pública, un hecho fuertemente cuestionado por empresarios y sindicalistas, que buscan la destitución de Chávez.
En tanto, sumando otro elemento a un clima de fuerte tensión, el Poder Ejecutivo amenazó con imponer fuertes multas a los bancos que no reabran sus puertas.
Los EE.UU. reiteraron ayer su preocupación por la explo-siva situación, y Alemania exhortó a sus ciudadanos a abandonar el país.
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