Los militantes islamistas armados que se apoderaron de una escuela en el noroeste de Pakistán se rindieron a los negociadores de las tribus y liberaron a unos 250 niños que habían tomado como rehenes, declaró el portavoz del Ministerio del Interior.
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"Se rindieron a los miembros de una jirga (asamblea tradicional de jefes de tribus y de ancianos), les entregaron sus armas y liberaron a los niños", indicó este portavoz, Javed Sheema, aclarando que la operación se efectuó sin derramamiento de sangre.
Los secuestradores "están en poder de la jirga" y su destino está ahora "en manos de la jirga y de la policía local", respondió Sheema, al ser interrogado sobre si el gobierno había aceptado dejar partir en libertad a los atacantes, tal como ellos pedían.
El canal oficial había anunciado antes que las autoridades dejarían partir a los secuestradores y la policía también dijo que había recibido órdenes de retirarse de la zona de la escuela, en la aldea de Domail (noroeste).
"Hemos recibido un mensaje radial de que debemos retirarnos y según mis informaciones, las negociaciones tuvieron éxito", declaró por teléfono el jefe de policía de esa aldea, Mohamad Ayub.
Unos 250 niños fueron tomados como rehenes en esa escuela por islamistas fuertemente armados que se refugiaron en el establecimiento para escapar a la policía, cerca de zonas tribales que son bastiones de insurgentes vinculados a Al Qaeda.
Estaban atrincherados en la escuela de Domail, cerca del pueblo de Karak, a unos 250 km al sudoeste de Islamabad, luego de un intento fallido de secuestrar a un funcionario gubernamental, que dio lugar a la persecución policial.
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