Asunción (EFE, AFP) - La decisión del Vaticano de sancionar al obispo Fernando Lugo por su decisión de competir por la Presidencia en los comicios del año próximo, abrió ayer en Paraguay un fuerte debate jurídico acerca de la legalidad de su candidatura, lo que fue aprovechado por el presidente, Nicanor Duarte Frutos, para insistir con una reforma constitucionalque, además de zanjar la situación del religioso, habilite su propia reelección.
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La Constitución paraguaya señala en el artículo 235 que «son inhábiles para ser candidatos a la Presidencia de la República o a la vicepresidencia los ministros de cualquier religión o culto», mientras que en el 229 veta la reelección del jefe de Estado. El problema de Lugo es que la Iglesia -que no quiere que los sacerdotes entren en política- lo sancionó por su decisión de candidatearse, pero mantuvo su estado eclesial, contra sus deseos.
«Me solidarizo con Lugo en este momento porque estamos en la misma situación. Queremos ser candidatos, pero aparentemente existen pequeñas trabas jurídicas», dijo Duarte.
«Podríamos hacer la enmienda (constitucional) y lo habilitamos y puede que me dé también a mí la oportunidad», enfatizó el mandatario, quien busca el apoyo de Lugo para un cambio de la Carta Magna, que rechazan todos los partidos de la oposición parlamentaria.
Aparte de las declaraciones del presidente, la decisión vaticana de sancionar al ex obispo, pero manteniendo su estado eclesial abrió un debate jurídico y político sobre la legalidad de una eventual candidatura de Lugo de la diócesis de San Pedro.
Polémica
Aunque el ex prelado, que lidera las encuestas de intención de voto, considera que puede ejercer todos los derechos civiles porque renunció públicamente en diciembre pasado a su estado clerical, sectores oficialistas del Partido Colorado y algunos jerarcas de la Iglesia paraguaya consideran que esa candidatura está vetada.
En declaraciones a una emisora de televisión, Luego aseguró que de acuerdo con la Constitución «nadie puede ser obligado a pertenecer a ninguna asociación si libremente renuncia a ella».
Para el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, la decisión del Vaticano impide que Lugo se presente a las elecciones, opinión contraria a la de algunos dirigentes opositores.
Para el precandidato del Partido Liberal Radical Auténtico, Federico Franco, nada impide que se presente a las elecciones, una opinión que ya es general entre las fuerzas de oposición.
También en la Iglesia paraguaya las opiniones expresadas hoy han generado discrepancias. El obispo emérito de Encarnación, Jorge Livieres Bank, considera que Lugo sigue siendo un ministro católico, mientras que el titular de la diócesis de Concepción, Zacarías Ortiz, cree que sí puede ser candidato a la Presidencia.
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