Caracas (ANSA, EFE) - El gobierno venezolano catalogó ayer de «subversiva» la huelga general convocada para hoy por los detractores del presidente Hugo Chávez y arreció advertencias de despidos y sanciones a quienes la acaten en el sector público.
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«Se trata de un paro político que no está contemplado en el ordenamiento jurídico vigente, es decir, no hay ninguna ley que contemplen el paro político. Esto lo ubica fuera del estado de derecho y se convierte en un acto de subversión», dijo la ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias.
La funcionaria emitió declaraciones a periodistas, que fueron transmitidas en cadena de radio y televisión a todo el país. Enfatizó que trabajadores y empresarios se exponen a sanciones que van desde la suspensión del pago de la jornada laboral diaria hasta «la pérdida de sus puestos de trabajos».
El gobierno pretendió desactivas la protesta el domingo con un aumento del salario mínimo de 20%, lo que fue rechazado por los sindicatos. «Es una gran mentira, un chantaje. El gobierno no ha pagado (las deudas pendientes), entonces cómo puede anunciar un aumento de salario, con el que sólo busca «manipular» para evitar la huelga de 24 horas convocada para mañana», dijo el secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Manuel Cova.
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