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Las detenciones se produjeron en zonas populosas de los sectores norte y sur de Lima donde grupos de manifestantes, que intentaban obstruir con troncos y piedras diversas arterias de la capital, resultaron dispersados con gases lacrimógenos por agentes antimotines.
Algunas personas resultaron con contusiones leves, según los primeros reportes.
La policía decomisó unos 150 neumáticos que estaban a punto de ser quemados en vías de zonas suburbanas, informó el ministro del Interior, Javier Reátegui, quien invocó a las personas que aún no han salido a sus centros de labor "a que se dirijan a trabajar porque en general hay tranquilidad en la ciudad".
Mario Huamán, presidente de la CGTP (de orientación izquierdista), dejó entrever que esos neumáticos podrían haber sido "sembrados" por sectores allegados al gobierno para intentar desdibujar la protesta.
El paro de la CGTP era acatado parcialmente en Lima, pero se sentía con mayor fuerza en ciudades del interior del país, según informes preliminares.
La circulación del transporte público en la capital sufrió una reducción, mientras las actividades escolares se restringieron significativamente en la mayoría de colegios de Lima y de las principales ciudades del país por el acatamiento de los maestros al paro.
En las ciudades de Iquitos, al nororiente, y Puno, al sudeste, manifestantes bloquearon rutas y se aprestaban a concentrarse para realizar manifestaciones contra el gobierno.
En otras ciudades como la surandina Cusco, antigua capital del imperio de los Incas, y en la sureña Arequipa, segunda ciudad del país, había escasez de tránsito en las calles.
Un gran despliegue policial es notorio en la capital peruana para garantizar el orden, según lo dispuso el gobierno que movilizó a 93.000 agentes policiales, que están en estado de alerta roja en todo el país.
Unidades de las fuerzas armadas salieron a brindar protección a locales de empresas estratégicas vinculadas con el abastecimiento de agua, electricidad y comunicaciones.
El paro fue convocado por la CGTP para exigir al gobierno un cambio a su política económica y para demandar solución a demandas sociales.
También piden la convocatoria a una Asamblea Constituyente como forma de solucionar la crisis política que afronta el país.
La medida de protesta de la CGTP se realiza en momentos en que el presidente Alejandro Toledo atraviesa una severa crisis de popularidad con un respaldo de apenas entre 5 y 8% y una desaprobación del orden del 90%, según todas las encuestas.
El paro es respaldado por la principal fuerza de oposición, el socialdemócrata partido Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), del ex presidente Alan García.
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