Sobre el caso de Brasil, se señala que el gobierno central «generalmente respetó a los derechos humanos, pero los antecedentes en algunos estados siguieron siendo pobres». Además, Brasil tiene un «significativo» problema con el tráfico de las personas, agregó.
En Colombia, los antecedentes de derechos humanos del gobierno «seguían siendo pobres», aunque hubo «significativas mejoras en algunas áreas», con un menor número de abusos atribuibles a fuerzas de seguridad del Estado.
El informe señala también que el ambiente democrático en Venezuela se vio afectado por un deterioro en el estado de derecho y el debilitamiento de las instituciones «que son crecientemente subordinadas a los intereses políticos».
El país es escenario de un duro enfrentamiento entre el presidente