Londres y Moscú (EFE, AFP, Reuters, AMSA) - El polonio 210, que acabó con la vida en Londres del ex espía ruso Alexander Litvinenko, está «en venta libre en Internet» para residentes en Estados Unidos, según denunció una organización francesa, mientras que policías británicos hallaron nuevos rastros de radiación en Moscú en el marco de la investigación del caso que suscitó fuerte interés internacional.
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El cuerpo del ex espía, quien murió el 23 de noviembre, fue enterrado ayer en un cementerio de Londres, tras un funeral privado al que asistió un centenar de personas, entre amigos y familiares. Poco antes del entierro, que se realizó en el cementerio de Highgate, en el norte de la ciudad, amigos y allegados a Litvinenko, de 43 años, habían orado en una mezquita londinense como había pedido el agente secreto, quien antes de morir solicitó convertirse al islam.
Los cien asistentes al funeral, entre los que se encontraba el padre de Litvinenko, Valter, rezaron en inglés y árabe plegarias del Corán en la mezquita central de Regent's Park, ubicada a pocos metros de donde estuvo internado el espía. «Fue Vladimir Putin quien mató a mi hijo», dijo Valter entre lágrimas.
Dos semanas después de ser internado, y tras muchas hipótesis, los médicos descubrieron una sustancia radiactiva en la orina de Litivnenko: polonio 210. A pesar de ser mortal, su comercialización es legal, y ayer la Comisión francesa de Investigación e Información Independiente sobre Radiactividad (Criirad) denunció que cualquier persona que resida en EE.UU. y que disponga de 69 dólares puede comprar una dosis de polonio 210 a la sociedad United Nuclear Scientific Supplies.
Costo
En un comunicado, esta organización independiente llama la atención sobre el hecho de que no se pide ningún justificante con el fin de « facilitar la compra».
Sin embargo, indicó que haría falta juntar 15.000 dosis de polonio 210 y gastar un millón de dólares para tener una cantidad tóxica, aunque aumenta de forma muy importante el riesgo de desarrollar un cáncer, así como las posibilidades de provocar enfermedades genéticas en los hijos de una persona contaminada.
Tras esas pistas tóxicas seguía ayer Scotland Yard en Londres y en Moscú, mientras que la fiscalía rusa informó que abrió una investigación por lo que considera fue «asesinato» del ex espía, además del intento de asesinato de su socio y testigo clave, Dmitry Kovtun, cuyo estado de salud dio lugar a versiones controvertidas.
Al tiempo que la agencia «Interfax» difundía que el colega del ex agente muerto se encontraba en estado de coma por contaminación radiactiva, su abogado desmentía que estuviera en estado crítico. De acuerdo con las autoridades de Moscú, Kovtun se encontró con Litvinenko en el Millennium Hotel de Grosvenor Square, en pleno centro de Londres, el 1 de noviembre, el mismo día que Litvinenko comenzó a sentirse enfermo. Análisis realizados a siete empleados de ese hotel dieron ayer positivo a la radiación, aunque sus vidas no están en riesgo.
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