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En una histórica reunión en el Gran Palacio del Pueblo, emitida por la televisión estatal, el jefe de Estado y secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh) dijo que el diálogo debe hacerse "sin importar lo que se haya hecho o dicho antes", siempre que se acepte el principio de "una sola China" y el consenso de 1992.
Con estas palabras, Hu parece lanzar una oferta de acercamiento al presidente taiwanés Chen Shui-bian, de talante independentista y que hasta el momento no acepta ese principio de "una sola China".
Chen envió un ofrecimiento similar el pasado año, poco después de su reelección como presidente de la isla, aunque éste no fue respondido por Pekín.
Hu y Soong celebraron hoy una reunión que según el presidente chino "será recordada por la Historia", y en la que destacó que las relaciones entre China y Taiwán (separadas desde 1949) están "en una histórica encrucijada", en la que los pueblos de ambos lados del Estrecho de Formosa "desean paz, estabilidad y prosperidad".
El presidente chino, que se reúne con un líder de oposición taiwanés por segunda vez en menos de 15 días, subrayó que chinos y taiwaneses son miembros de un mismo pueblo y ambos son "descendientes del Emperador Amarillo", figura legendaria que los chinos consideran como su padre ancestral.
Soong, cuyo partido se escindió en 1999 del nacionalista Kuomintang (KMT), destacó por su parte que su formación "apoya firmemente el consenso de 1992", nunca ha creído en la independencia taiwanesa y "quiere la paz".
En las negociaciones que China y Taiwán mantuvieron hace 13 años, ambos Gobiernos aceptaron el principio de "una sola China", aunque interpretado de diferente manera por Pekín y Taipei.
El líder de oposición dijo hoy sentirse "ansioso por ver si el pueblo chino está listo para una nueva era", y destacó al respecto que la parte continental de China ya ha realizado "importantes logros".
La reunión es el colofón de la visita de Soong a China, quien también ha viajado a Xian (centro), Shanghai, Nanjing (este) y la provincia de Hunan (sur), que tuvo que abandonar cuando era niño, ya que su familia formó parte de los 1,3 millones de refugiados nacionalistas que huyeron a Taiwán.
La visita de Soong a China se produce dos semanas después de la del presidente del KMT, Lien Chan, también se reuniera con Hu, en el primer encuentro de máximos líderes comunistas y nacionalistas desde el mantenido por Mao Zedong y Chiang Kai-shek en 1945.
Aunque el viaje de Lien fue más mediático, dado que simbolizaba la reconciliación histórica de dos formaciones políticas enfrentadas durante 80 años (KMT y comunistas), el viaje de Soong podría significar avances más concretos, según los analistas, dado que Soong tiene mayor influencia sobre el presidente taiwanés que Lien.
Chen y Soong se reunieron el pasado febrero y alcanzaron consensos en materia de reconciliación y relaciones con China, por lo que algunos expertos ven al líder opositor como un posible mediador entre Pekín y el presidente taiwanés.
Con estas visitas, Pekín sigue una estrategia de acercamiento a la oposición taiwanesa contraria a la independencia, con el fin de aislar al presidente Chen.
A raíz de las últimas visitas, la popularidad del líder independentista taiwanés ha bajado 5 puntos, según un reciente sondeo publicado por el diario isleño "China Times".
Al principio, Chen criticó duramente las visitas de líderes opositores a China, pero finalmente, alarmado por las críticas de la opinión pública y viendo que estos viajes han sido elogiados por la comunidad oficial, ha decidido mostrar un tímido apoyo a estos acercamientos.
Con la campaña, Pekín intenta además lavar su imagen y presentarse como conciliadora, después de las críticas que despertó en marzo entre la comunidad internacional al aprobar la Ley Antisecesión, que contempla el uso de la fuerza contra Taiwán si su Gobierno "camina hacia la independencia".
La diplomacia entre Pekín y la oposición taiwanesa se está viendo acompañada de gestos simbólicos, sobre todo el ofrecimiento de animales exóticos oriundos de China a la isla taiwanesa como símbolo de amistad.
Durante el viaje de Lien, el Gobierno chino se mostró dispuesto a regalar a algún zoo taiwanés una pareja de pandas, el animal chino por antonomasia, mientras que durante la visita de Soong, los medios especulan que se ofrecerán uno o varios monos dorados, otro animal en extinción y muy preciado por la cultura oriental.
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