Belén, Cisjordania (AFP, Reuters) - Negociadores palestinos e israelíes alcanzaron anoche un principio de acuerdo sobre el levantamiento del asedio de la basílica de la Natividad en Belén, en donde 180 palestinos armados se encuentran atrincherados desde el 2 de abril, anunció el gobernador de Belén, Al Madani, quien se encuentra en el interior del templo.
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La radio israelí y fuentes palestinas habían asegurado previamente que el acuerdo habría llegado sobre la base de que seis de los 180 palestinos atrincherados en el complejo religioso serían expulsados al extranjero, quizá a Italia, y otros 35 serían trasladados a Gaza para ser juzgados por las autoridades palestinas, y que las demás personas asediadas podrían regresar a sus domicilios. Sin embargo, no fue confirmado oficialmente el número de palestinos que marcharán a un «exilio temporario», ni tampoco bajo la custodia de qué fuerza permanecerán en esa condición. Se preveía que fuerzas palestinas ingresaran durante la madrugada en la Basílica para aprehender a los terroristas reclamados por Israel, secuestraran las armas y dejaran en libertad a quienes son ajenos al conflicto, dijeron las fuentes.
En tanto, Estados Unidos consideró que Yasser Arafat no permite la creación de un Estado Palestino. «La Autoridad Palestina no es la clase de dirigencia capaz de conducir hacia el Estado que necesitamos», dijo la Consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleeza Rice, pero subrayó que a Estados Unidos no le corresponde decidir quién debe dirigir a los palestinos. Esas declaraciones fueron dadas a conocer dos días antes de que el premier israelí, Ariel Sharon, le presente al mandatario GeorgeW. Bush en Washington su plan para excluir al líder palestino de un eventual plan de paz.
No obstante, Rice añadió que «en primer lugar, hay que poner un nuevo acento sobre la necesidad de establecer la dirigencia que el pueblo palestino necesita. Presionaremos a Arafat. Llamaremos a los europeos, a los aliados árabes y a otros para ejercer presión sobre él», insistió Rice.
Rice agregó que su país también presionará al gobierno israelí, y examinará el llamado «Expediente Arafat», un documento de 100 páginas que, según Sharon, ofrece pruebas fehacientes de que el líder palestino está apoyando, en todo sentido, a las redes terroristas.
El expediente, hecho público ayer, incluye documentos confiscados a instituciones palestinas por el ejército israelí en las últimas semanas, e información recabada durante interrogatorios a más de 1.800 detenidos. Durante la jornada, soldados israelíes abrieron fuego cerca de un campamento militar en Jenín, después de que estallara una mina terrestre al paso del tanque, hiriendo a un soldado. Una madre y un chico, que se movían entre unas matas, murieron en el acto, mientras un médico militar israelí intentó salvar a otro niño practicándole respiración artificial, informaron fuentes castrenses. Se cree que la mujer y los niños intentaron ocultarse entre las matas, tras la explosión que se produjo por el estallido de la mina.
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