17 de mayo 2006 - 00:00

Quejas a EE.UU. por soldados en frontera

Vicente Fox
Vicente Fox
México DF (EFE, AFP, Reuters, ANSA) -El gobierno de México reaccionó ayer con preocupación ante la noticia de que Estados Unidos sellará con la Guardia Nacional su frontera sur, una decisión que recibió duras críticas en ambos países.

«Si bien el gobierno de México ha recibido seguridades de que las medidas anunciadas no implican la militarización de la frontera, debemos manifestar claramente nuestra preocupación de que estas acciones no estén acompañadas de los avances suficientes en el proceso legislativo en curso», explicó el secretario de Gobernación, Carlos Abascal.

Sin embargo, el canciller, Luis Ernesto Derbez, negó que se trate de una militarización. Eso «sería que el Ejército estadounidense estuviera verdaderamente en funciones dentro del territorio, haciendo labores de retener a personas, de estar usando realmente la fuerza de esa manera», declaró a «Televisa».

Sin embargo, el funcionario sostuvo que en caso de que los agentes de la Guardia Nacional actúen de forma directa contra los ciudadanos «estaríamos de inmediato presentando demandas a través de nuestros consulados en juzgados locales en contra de esa actividad». Anunció que el gobierno de Vicente Fox va a ordenar «de inmediato» que los 47 consulados mexicanos en EE.UU. «pongan más atención» ante posibles abusos en la frontera.

Derbez se refirió así al anuncio de George W. Bush de enviar hasta 6.000 soldados a la frontera desde junio para prestar ayuda a la Patrulla Fronteriza en vigilancia, inteligencia, infraestructura y entrenamiento, mientras se contratan 6.000 nuevos agentes de Patrulla Fronteriza hasta 2008.

Horas después del anuncio, surgieron fuertes opiniones en contra en EE.UU. «Llevar soldados que estuvieron en Afganistán y en Irak a la frontera con México traerá más caos, más muerte y agudizará la violencia latente en esta región», dijo Tony Bernabé, coordinador de programas laborales de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).

El presidente «dio un doble discurso en el que intentó satisfacer las dos corrientes de su partido: a la ultraderecha que desea medidas militares y arrestos contra los inmigrantes y el ala más flexible que admite que los inmigrantes son necesarios para una cantidad de trabajos que mueven el país», opinó Nativo López, presidente de la Mexican American Political Association (MAPA).

  • Gobernadores críticos

    La propuesta también fue criticada por el gobernador de California, el republicano Arnold Schwarzenegger, y sus pares demócratas de Nuevo México, Bill Richardson, y de Wisconsin, Jim Doyle, quienes sostienen que la Guardia Nacional cumple ya tareas en Irak y debe dedicarse a otros trabajos como, por ejemplo, la atención de las catástrofes naturales.

    En ese sentido, Bush reafirmó que «el hecho de que hasta 6.000 guardias participen en esta operación el primer año no repercutirá en nuestra capacidad de luchar y ganar la guerra contra el terror, así como nuestro manejo en caso de catástrofes naturales», declaró. « Estaremos trabajando juntamente con los gobernadores para asegurarnos de que éste no sea el caso, que no se agregue tensión en otras funciones de la Guardia Nacional», dijo el presidente.

    En defensa del mandatario, el secretario del Departamento de Seguridad Interior, Michael Chertoff, aseguró que «Bush quiere 6.000 miembros de la Guardia Nacional en esa frontera, que servirán entre dos y tres semanas. Esto significa que un total de 156.000 hombres servirán en la frontera durante los próximos dos años», dijo Chertoff a la cadena «MSNBC».
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