Washington - El gobierno de Venezuela quiererestablecer ciertos lazos con Estados Unidos porque su influencia perdió fuerza en Latinoamérica, según analizó ayer el subsecretario de Estado norteamericano para la región, Thomas Shannon.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Los países de la región vieron encogerse el espacio político abierto a Venezuela», afirmó en el Congreso estadounidense Shannon, que la próxima semana viajará a Bolivia, uno de los principales aliados de Hugo Chávez.
Según el político, Venezuelaestá sufriendo por la « resurrección» de tradicionales líderes en la región los « reveses» sufridos en el plano internacional, como no obtener un sitio en el Consejo de Seguridad de la ONU, las dificultades por las que pasan algunos de sus aliados y por el daño a su credibilidad que supuso la publicación de las conexiones de Caracas con la guerrilla de las FARC.
«Estos factores contribuyeron a la percepción internacional de que Venezuela alcanzó los límites de su influencia internacional», afirmó Shannon.
En su comparecencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, Shannon interpretó que la oferta de diálogo en materia de lucha antidroga está « conducida por las circunstancias». A pesar de la desconfianza que produce y de que Washington parte de no hacerse « ilusiones», el gobierno estadounidense aceptó la oferta y la próxima semana enviará a Caracas a David Robinson, el coordinador especial del Departamento de Estado para Venezuela.
«Tenemos que explorar» las posibilidades de diálogo, aseguró Shannon en la repleta sala del edificio Rayburn del Congreso. Es necesario averiguar si se trata de un «señuelo» para «desviar la atención internacional» o es «producto realmente de una preocupación» por el narcotráfico. En cualquiera de los casos, añadió, las verdaderas intenciones de Chávez «se descubrirán muy pronto». Estados Unidos acusa desde hace tiempo a Venezuela de no colaborar en la lucha contra el narcotráfico, lo que provocó que el país se convirtiese, según sus datos, en el principal punto de salida de la droga producida en Colombia, Bolivia y otros países de la zona. Según Washington, las drogas salen en avioneta de Venezuela a República Dominicana y Haití, para dar el salto a Estados Unidos o a Africa occidental, y llegar luego a Europa.
En principio, Robinson tratará sólo la colaboración en la lucha antidrogas, que es lo que ofreció hasta ahora el gobierno venezolano en sus conversaciones con el embajador de Washington en Caracas, Patrick Duddy.
«El presidente Chávez le dijo recientemente a nuestro embajador que quería mejorar nuestra cooperación antidroga, y recordó con agrado cuándo podía encontrarse con el embajador estadounidense para discutir asuntos bilaterales», afirmó Shannon.
Shannon manifestó, sin embargo, su esperanza de que las conversaciones puedan evolucionar, aunque se mostró por el momento cauto. «Vamos a ver cuáles son los próximos pasos», afirmó.
Entre ellos no está el introducir a Venezuela en la lista de países patrocinadores del terrorismo por sus conexiones con las FARC, una posibilidad que se enfrió en las últimas semanas.
Según Shannon, emparejar a Venezuela con Cuba, Irán o Corea del Norte sería un «paso enorme» que tendría un «impacto significativo» en las relaciones, «amplio y dramático».
El alto funcionario del Departamento de Estado confirmó que «hay una relación que existe» entre el gobierno venezolano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero la circunscribió a «un grupo pequeño de gente muy cercano al presidente Chávez».
Dejá tu comentario