La propuesta de un pastos estadounidense de quemar el Corán despertó una polémica mundial.
La comunidad internacional, la iglesia católica y la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, condenaron el llamamiento de un pastor estadounidense para quemar copias del Corán, con motivo de la aniversario de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en EEUU.
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El enviado especial de la ONU para Afganistán, Staffan de Mistura, criticó duramente la quema del Corán planeada por una congregación religiosa en Estados Unidos. "En nombre de Naciones Unidas y de toda la comunidad internacional representada en Afganistán deseo expresar de forma contundente nuestra preocupación y también nuestra indignación", señaló en un comunicado.
La libertad de opinión no debe ser confundida con la intención de herir los valores religiosos y la fe de millones de personas. En caso de que realmente se lleve a término tan "abominable acto", reforzaría el argumento de aquellos que se oponen a la paz y la conciliación en Afganistán, dijo el jefe de la misión de Naciones Unidas en Afganistán.
La quema del Corán podría además poner en peligro el esfuerzo de muchos afganos y extranjeros que intentan contribuir a la paz y la estabilidad de Afganistán.
También, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, criticó la "aberrante" intención de un oscuro pastor de Florida y manifestó su esperanza de que decaiga la atención mediática de un acto que, afirmó, "no representa" ni al país ni a su gobierno.
"Somos un país de 310 millones de personas o más y es lamentable que un pastor en Gainesville Florida con una iglesia de no más de 50 seguidores pueda presentar este indignante y vergonzoso plan y lograr la atención del mundo", lamentó Clinton durante un discurso en el instituto Council on Foreign Relations de Washington.
"No representa de ninguna manera a Estados Unidos, los estadounidenes, el gobierno norteamericano o al liderazgo religioso y político del país no es lo que somos", exclamó la secretaria.
En tanto, el Vaticano afirmó que la iniciativa de Terry Jones, es un "ultraje a un libro considerado sagrado" por una comunidad religiosa.
El Consejo Pontificio para el Diálogo Inter-Religioso aseguró en un comunicado que "escuchó con viva preocupación la noticia de la propuesta de 'Día de la Quema del Corán' para el 11 de septiembre, aniversario de los trágicos ataques terroristas que en 2011 causaron numerosos víctimas inocentes e ingentes daños materiales".
"A aquel despreciable acto de violencia, no se puede poner remedio contraponiendo un gesto de grave ultraje al libro considerado sagrado por una comunidad religiosa", incide.
Para el Consejo Pontificio, "cada religión, con sus respectivos libros sagrados, lugares de culto y símbolos, tienen derecho al respeto y a la protección: se trata del respeto debido a la dignidad de las personas y a su libertad de elección en materia religiosa".
Por su parte, el presidente libanés, Michel Suleimán, dijo en un comunicado que "esos actos son incompatibles con las enseñanzas religiosas divinas que preconizan la tolerancia y se oponen de modo radical a la lógica del diálogo de las civilizaciones".
Suleimán, que es cristiano, subrayó que el diálogo entre civilizaciones y religiones fue puesto de relieve durante un congreso en la ONU donde se instó a "renunciar al odio, al fanatismo y al terrorismo". También pidió reflexionar sobre las enseñanzas del cristianismo y los conceptos de la humanidad y recordó que se debe respetar al prójimo.
El pastor Terry Jones, que lidera una congregación evangélica de 50 miembros en la localidad estadounidense de Gainesville, Florida, propuso celebrar un "día internacional de quema del Corán" el próximo sábado, cuando se cumple el undécimo aniversario de los atentados terroristas del 11-S en Estados Unidos.
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