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14 de agosto 2006 - 00:00

Rige ya frágil cese del fuego

• Israel y Hizbollah frenan ataques.
• El ejército libanés ocupa el Sur.
• Pero persiste temor a violaciones.
No puede descartarse que el cese del fuego entre Israel y la milicia libanesa Hizbollah sufra alteraciones de importancia, capaces de poner en peligro todo el proceso. La pacificación del sur del Líbano supone una compleja serie de pasos, que únicamente será viable en presencia de una potente fuerza internacional que aún sólo consta en los papeles. El cese del fuego es una necesidad sobre todo humanitaria, pero tiene la contra de que debe ser plasmado sin que haya un ganador claro en el terreno. Además, deja pendientes las causas que llevaron a la guerra: la presencia militar de Hizbollah en el sur del Líbano, su actuación en beneficio de Irán, el secuestro de dos soldados israelíes y la amenaza de sus misiles para la población civil. Todo esto deberá ser abordado en una segunda instancia a nivel político, y es seguro que ni los extremistas chiitas ni sus mentores de Teherán y Damasco cederán con facilidad.

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Tropas de Israel realizaron ayer fuertes operativos en el Líbano, antes de que entre en vigor el alto el fuego (arriba). Los cohetes de Hizbollah causaron destrozos en Haifa y dejaron un muerto (izquierda).
Naciones Unidas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El alto el fuego entre Israel y Hizbollah comenzó a regir hoy a las 7 de la mañana local, con la comunidad internacional conteniendo el aliento para que no se viole su cumplimiento y se interrumpan los cruentos combates librados hasta ayer entre ambos bandos.

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En la víspera, el gobierno israelí ratificó la Resolución 1.701 de la ONU que llama a un cese de la violencia y al despliegue de una fuerza internacional en el sur del Líbano (ver aparte). El texto fue aprobado por 14 votos a favor y una abstención, del ex ministro de Defensa Shaul Mofaz, a cargo ahora de Transportes, que tuvo un altercado días pasados con su sucesor Amir Peretz por el curso de la guerra.

El premier, Ehud Olmert, dijo en la reunión de gabinete que la resolución «es buena para Israel» en cuanto -agregó- llevará a «la aplicación plena» de la Resolución 1.559, que prevé el desarme de Hizbollah y la ampliación de la soberanía del gobierno libanés en todo su territorio. Según el gobernante, en el nuevo contexto «el gobierno libanés podrá convertirse en un interlocutor para Israel», mientras que «Hizbollah no será más un Estado dentro del Estado».

  • Propósito

  • Las tropas hebreas se trabaron ayer en duros combates con el objetivo de debilitar lo más posible a la milicia chiita, ya que está previsto que se quede en el sur del Líbano después del alto el fuego, hasta ser relevadas por el ejército regular libanés (15.000 hombres) y la fuerza multinacional de la ONU, según lo establecido en el documento.

    El teniente coronel de reserva israelí, Yehuda Schfer, afirmó desde el frente que el ejército israelí seguirá «manteniendo el control» en la zona. «Nuestro objetivo es avanzar todo lo que podamos en las próximas horas», dijo Schefer, antes de la entrada en vigor de la tregua.

    Numerosos países han manifestado su intención de enviar tropas para la fuerza de paz, entre ellos Francia, Italia y España. La Unión Europea colaboraría con al menos cuatro mil.

    Consciente del delicado escenario que se instalará a partir de ahora, con un alto el fuego supeditado a una serie de pasos complejos y una difícil negociación posterior para desarmar a Hizbollah, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo a la televisión pública israelí que puede que se produzcan incidentes tras el cese oficial de las hostilidades, pero que eso no debe alterar el compromiso de las partes.

    En tanto, en Beirut, el gobierno libanés decidió suspender hasta hoy la reunión destinada a analizar el alcance de la resolución 1701. Según una fuente del gobierno que pidió el anonimato, el aplazamiento fue decidido por el premier libanés, Fuad Siniora, «porque se trata de una reunión muy importante y delicada». El mandatario se «tomó tiempo para reunir mayor cantidad de elementos de conocimiento», agregó. Otras informaciones indicaron que la suspensión fue pedida por el presidente chiita del Parlamento, Nabih Berri, cercano a Hizbollah, y por su líder Hassan Nasrallah.

    La de ayer fue una jornada de violentas batallas y bombardeos en el Líbano. Los enfrentamientos cuerpo a cuerpo se iban produciendo a medida que las tropas israelíes avanzaban hacia el río Litani, sitio hasta donde intentaban desplazar a los terroristas pro iraníes, indicaron fuentes del ejército. Cinco soldados israelíes perdieron la vida, entre ellos Keren Tendler, la primera mujer militar que muere en estos combates. Tendler, de 26 años, que tenía el grado de sargento mayor de la reserva de la aviación militar, estaba a bordo de un helicóptero Yassur (Sikorsky Ch-53) junto a otros cuatro miembros de la tripulación, cuando el aparato fue derribado por un misil en la zona de Yater.

  • Bombardeos

    Asimismo, se llevaron a cabo bombardeos contra blancos de Hizbollah, fundamentalmente plataformas de lanzamiento y refugios. Por estos ataques fueron muertos 42 civiles, según autoridades libanesas.

    El jefe del estado mayor del ejército israelí, general Dan Halutz, anunció que 13 guerrilleros fueron tomados como prisioneros. A su vez, la radio militar israelí informó que unos 60 combatientes de Hizbollah murieron en los últimos dos días en el sur del Líbano durante las batallas y un total de 530 desde que comenzó el conflicto.

    Por su lado, la policía de Israel precisó que más de 120 misiles cayeron en Galilea, causando la muerte de una persona y 10 heridos, en tanto el «Canal 10», dijo que una lluvia de misiles Katiusha cayó por la tarde en Haifa, donde varias personas fueron heridas.
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