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El asalto ocurrió en la provincia de Samangan el pasado martes, en la carretera que une con la de Baglam, controlada por los soldados de la Alianza del Norte, la fuerza militar que forma el grueso de las tropas del nuevo Gobierno interino.
Jordan Dey, portavoz de la ONU para asuntos humanitarios, explicó que los conductores afganos de los camiones fueron agredidos por los asaltantes, quienes se apoderan de los dos camiones y su carga, raciones de alimentos para 18.000 personas.
Uno de los dos camiones de la PMA fue conducido por los asaltantes a la base militar de Gulperasam, y el contenido del segundo fue arrojado por la carretera.
Dey rehusó identificar a los asaltantes, aunque explicó que éstos vestían uniformes militares, y que uno de los camiones fue encontrado más tarde en la base militar de Gulpesaram.
"La inseguridad es el mayor problema e impedimento con el que se topan las tareas de distribución de ayuda humanitaria", dijo el portavoz de la ONU.
Los camiones de las agencias de la ONU que transportan ayuda humanitaria por las carreteras de Afganistán son objeto de extorsión, sobre todo al sur y al este del país.