Sanciones y repudio generalizado de la Comunidad Internacional por la violenta represión en Libia
-
Trump pidió al Congreso un presupuesto militar récord de u$s1,5 billones para 2027
-
Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, acusó a Libia de estar cometiendo "graves violaciones del derecho humanitario y de los derechos humanos".
"Estamos analizando un amplio espectro de herramientas y opciones a nuestro alcance (...) y eso ciertamente incluye estudiar sanciones que pudieran ser impuestas bien sea de forma bilateral o multilateral", dijo durante su rueda de prensa diaria.
Estados Unidos y un amplio espectro de la Comunidad Internacional condenaron severamente las duras medidas que el líder libio tomó contra los manifestantes en los últimos días, que repitieron revueltas similares a las de Egipto y Túnez.
Se informó de la muerte de cientos de manifestantes y el martes Gadafi prometió mantenerse en el poder y ejecutar a todos los manifestantes opositores.
Estados Unidos ha reconocido en varias ocasiones, incluso hoy mismo por parte de Clinton que, al contrario que en países como Egipto o Bahrein, en Libia no tiene una gran capacidad de penetración para influenciar al régimen de Gaddafi.
De ahí que haya apostado más fuertemente por una postura concertada con el resto de la Comunidad Internacional y que hasta ahora haya habido pocos pronunciamientos públicos de alto nivel sobre el tema.
El primero fue de la propia Clinton el lunes, cuando llamó a Libia a detener el "inaceptable derramamiento de sangre".
A su vez, la Unión Europea (UE) acordó preparar sanciones contra el régimen de Muamar el Gadafi por su represión violenta de las manifestaciones en Libia, mientras coordina la evacuación de los ciudadanos comunitarios del país.
Los Veintisiete decidieron encargar a sus expertos la exploración de las medidas concretas, que podrían pasar por la congelación de activos de dirigentes libios, prohibiciones para entrar en territorio comunitario, un embargo de armas y otras iniciativas a estudiar en los próximos días.
"No hay una lista de sanciones, no se han tomado decisiones, pero hay una clara disposición", aseguró un alto funcionario europeo tras la reunión del Comité Político y de Seguridad de la Unión Europea (COPS).
Según esa fuente, actualmente se baraja "un amplio abanico" de medidas, que no quiso desvelar para "garantizar su efectividad".
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, consideró necesario, entre otras cosas, suspender todas las relaciones económicas, comerciales y financieras con Libia.
La economía del país africano depende en gran medida de las exportaciones de gas a Europa, que para el bloque comunitario, sin embargo, no tienen una importancia capital, pues suponen una pequeña parte de su suministro global.
Por ahora la UE como tal no se plantea sanciones comerciales, que serían tomadas de forma individual por los países, señaló la misma fuente.
El pasado lunes, los ministros de Exteriores de la Unión analizaron en Bruselas la situación en Libia en profundidad, pero no tocaron entonces la posibilidad de imponer sanciones.
El recrudecimiento de la violencia y el último mensaje de Gadafi, sin embargo, han hecho a los Veintisiete endurecer su postura.
Alemania amenazó el martes a Trípoli con sanciones, mientras que hoy Sarkozy pidió medidas "concretas" de la UE y defendió llevar ante los tribunales a los responsables de la represión "brutal y sangrienta" de las protestas populares.
Por ahora, la Unión ha decidido suspender toda exportación de armas a Libia y paralizar las negociaciones que mantenía con Trípoli para sellar un acuerdo marco de cooperación entre las dos partes.
En una declaración hecha pública por la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton, los Veintisiete condenaron hoy la violencia por parte de las autoridades libias y consideraron que las "brutales violaciones masivas de los derechos humanos son inaceptables".
"La UE recalca que aquellos responsables de las agresiones brutales y la violencia contra los civiles tendrán que rendir cuentas", señala el comunicado.
Los Veintisiete, aseguraron fuentes comunitarias, siguen también con preocupación la situación de seguridad de los hasta 10.000 europeos que se encuentran en Libia, según datos de la Comisión Europea.
Bruselas coordina con los Estados miembros sus operaciones de evacuación y está tratando de facilitar la puesta en marcha de "capacidades de transportes", en particular a través del mar, para estar en disposición de sacar del país a todos los ciudadanos comunitarios.
En paralelo, Europa estudia los posibles movimientos migratorios que plantea la situación en Libia y en otros países de la región mediterránea.
La agencia de fronteras exteriores de la UE (Frontex) cree que pueden llegar a Europa entre 500.000 y 1,5 millones de personas a causa de las revueltas, según informaron fuentes europeas.
Los ministros comunitarios de Interior se reunirán mañana en Bruselas para debatir por primera vez las consecuencias en la inmigración de la ola de protestas que se inició en Túnez.




Dejá tu comentario