Al menos 53 personas murieron en Irak en un ataque coordinado contra dos prisiones del país y en la explosión de un coche bomba contra un convoy militar en Mosul, indicaron fuentes médicas y oficiales.
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Los ataques contra las prisiones de Taji, en el norte de Bagdad, y Abu Ghraib, en el oeste de la capital, en el que hombres armados intentaron liberar a varios prisioneros, dejaron al menos 41 muertos y 25 heridos.
Veinte policías, soldados o guardas de prisiones perdieron la vida, así como 21 presos en los enfrentamientos nocturnos que duraron más de 10 horas, según fuentes policiales y médicas.
Todavía se desconoce el número de atacantes muertos o capturados, pero dos hospitales de la ciudad aseguraron que recibieron los cuerpos de diez de ellos.
Los ataques coordinados empezaron en la noche del domingo, con tiros de mortero y explosiones de coches bombas y varios artefactos, según un coronel de la policía.
Dos coches y bombas explotaron cerca de la entrada de sendas prisiones, mientras que tres kamikazes con cinturones explosivos se abalanzaron contra una entrada de Taji, según el coronel.
El ejército intervino con helicópteros y mandó refuerzos que han acordonado los dos centros penitenciarios.
Según la policía y médicos de dos hospitales, al menos nueve miembros de las fuerzas de seguridad perdieron la vida en Taji, y 11 en Abu Ghraib, prisión tristemente célebre por los abusos perpetrados por soldados estadounidenses contra detenidos iraquíes en 2004.
Siete detenidos lograron fugarse de Abu Ghraib antes de ser capturados de nuevo. Hoy la situación en las cárceles estaba bajo control, según el coronel.
El ministerio del Interior había indicado que las fuerzas de seguridad habían logrado repeler los ataques, obra, según él, de "terroristas".
Según comentarios en Twitter, algunos obra de yihadistas, miles de prisioneros lograron escapar. Comentarios en el mismo sentido se podían leer en el foro yihadista Honein.
Habitantes de Faluya, en el oeste de Bagdad, aseguraron a la AFP que algunos allegados habían logrado huir y trataban de ponerse a salvo.
El principal grupo de Al Qaeda en Irak hace con frecuencia llamamientos a la liberación de los prisioneros musulmanes "allí donde estén" y a "eliminar" a jueces y fiscales, en un país donde son frecuentes los ataques contra prisiones y los intentos de evasión.
Por su parte en Mosul, otras 12 personas, en su mayoría soldados, murieron cuando un kamikaze atacó con un coche bomba un convoy militar en el este de esta ciudad del norte de Irak, indicó el capitán del ejército Awus Al Hamdani y un médico.
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