El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Este pacto es la prueba de que el Partido de los Trabajadores (PT) quiere gobernar Brasil de forma amplia", dijo hoy el líder izquierdista y segundo candidato más votado en las elecciones presidenciales de 1989, 1994 y 1998, al justificar una insólita alianza que hasta hace un día parecía sepultada.
El acuerdo entre los dos partidos fue anunciado el miércoles por la noche por los presidentes de ambas formaciones tras seis meses de difíciles negociaciones.
Mediante la alianza, el PL se compromete a apoyar a Lula en las elecciones presidenciales del 6 de octubre próximo y el PT acepta postular al senador liberal José Alencar, un rico empresario del estado de Minas Gerais, como su candidato a vicepresidente.
Alencar, propietario de la mayor empresa de textiles del país y que se define como un empresario nacionalista, es uno de los principales dirigentes del Partido Liberal, formación en cuya dirección destacan varios líderes evangélicos, principalmente pastores de la Iglesia Universal del Reino de Dios.
La Iglesia Universal, uno de los mayores grupos evangélicos del país y que controla una red nacional de televisión, así como varias emisoras de radio y periódicos, tiene una docena de representantes en el Congreso, todos afiliados al Partido Liberal.
Según la prensa, el PL también acoge a varios políticos con pasado dudoso, entre los cuales hay algunos considerados ideológicamente incompatibles con el PT.
Además de dar un perfil más moderado a la candidatura de Lula, la alianza con el PL puede, según ambos partidos, atraer los votos de los electores evangélicos, que, según cifras oficiales, representan el 15 por ciento de los casi 174 millones de brasileños.
La participación de un industrial como compañero de fórmula del socialista también puede contribuir, entre otros beneficios, a disminuir la resistencia a Lula entre los empresarios.
Alencar es senador por el estado de Minas Gerais (sudeste), el segundo colegio electoral de Brasil y cuyo gobernador, el ex presidente brasileño Itamar Franco, aprobó la alianza entre liberales y petistas, y ha dicho que apoyará la candidatura de Lula.
Sin embargo, pese a la alegría demostrada por los "novios" tras la confirmación del pacto partidario, el compromiso aún tendrá que ser sacramentado oficialmente por la convención del PL, prevista para el próximo domingo.
Miembros del partido derechista ya se han declarado contrarios a la unión con el PT y, según los medios locales, delegados del PL en diez de los 27 estados de Brasil prometen ofrecer resistencia.
"La posibilidad de retroceder es del cero por ciento", aseguró el presidente del Partido Liberal, diputado Valdemar Costa Neto.
Según la prensa, la confianza de Costa Neto obedece a que el senador Alencar se comprometió a ayudar a financiar las campañas electorales de varios líderes del PL en los estados insatisfechos.
Portavoces del PT, por su parte, aseguraron que el principal partido de oposición en Brasil se abstendrá de lanzar candidatos a gobernador en los estados que interesan al nuevo aliado.
Según una encuesta divulgada hoy por la firma IBOPE, Lula se mantiene en el primer lugar en la preferencia del electorado con un 38 por ciento de las intenciones de voto, contra el 39 por ciento que alcanzó en un sondeo similar el mes pasado.
El ex ministro de Salud José Serra, candidato por el oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), al que pertenece el presidente Fernando Henrique Cardoso, se mantuvo en el segundo lugar, con un 19 por ciento del apoyo de los electores.
Dejá tu comentario