2 de mayo 2002 - 00:00

Se entregan dos acusados de crímenes de guerra

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) recibió hoy a dos nuevos presuntos criminales de guerra serbios, Nikola Sainovic y Momcilo Gruban, que se entregaron voluntariamente tras un llamamiento del Gobierno de Belgrado.

Ambos llegaron en un vuelo regular de la compañía aérea yugoslava JAT que aterrizó a las 07.02 GMT (09.02 hora de Holanda) en el aeropuerto de Schipol.

Desde allí fueron trasladados al centro de detención que las Naciones Unidas tiene en la localidad de Scheveningen, en las afueras de La Haya, confirmaron fuentes del TPIY.

Como es habitual, ambos comparecerán ante los jueces del Tribunal en los próximos días, que les leerán los cargos de los que se les acusa y les preguntarán si se declaran inocentes o culpables.

Sainovic, ex viceprimer ministro yugoslavo, está acusado de crímenes contra la humanidad en Kosovo junto al ex presidente de la República Federal de Yugoslavia Slobodan Milosevic, de quien fue mano derecha.

Según el acta de acusación, participó en la organización de una campaña de terror y violencia contra la población albano-kosovar que se saldó con la deportación de más de 800.000 civiles y decenas de muertos.

Además, el acusado actuó de intermediario entre Milosevic y los líderes albano-kosovares durante el conflicto.

El serbobosnio Momcilo Gruban es uno de los presuntos responsables de las atrocidades cometidas en el campo de prisioneros de Omarska, situado al oeste de Bosnia.

También conocido como "Dkalja", Gruban era uno de los jefes de los tres grupos de guardias que trabajaban en el campo, que se hizo tristemente famoso por unas imágenes de televisión que recordaban a los campos de concentración nazis de la II Guerra Mundial.

En ese recinto, el Ejército serbobosnio confinó en condiciones infrahumanas a más de 3.000 musulmanes, que fueron torturados en muchos casos hasta la muerte, afirma el acta de acusación.

Añade que muchas de las 40 mujeres prisioneras fueron violadas y sometidas a graves vejaciones sexuales por los soldados.

Ambos acusados se acogieron a un llamamiento del Gobierno yugoslavo para entregarse voluntariamente al TPIY a cambio de garantías para poder defenderse en régimen de libertad.

Con ellos son 43 los acusados que se encuentran detenidos en las celdas de alta seguridad de Scheveningen, pero hay todavía 27 inculpados prófugos de la Justicia.

Las posibilidades de que lleguen a La Haya han aumentado después de que entrara en vigor el pasado 12 de abril la ley yugoslava de cooperación con el TPIY.

En base a ella, el Ministerio de Justicia cursó la semana pasada a tribunales locales competentes las acusaciones contra otros 18 acusados de crímenes de guerra para que se proceda a su extradición.

Figuran en esa lista seis ciudadanos yugoslavos y doce serbios de Bosnia, entre ellos los ex líderes político y militar serbobosnios, Radovan Karadzic y el general Ratko Mladic.

También el presidente de Serbia, Milan Milutinovic, está acusado de crímenes de guerra en Kosovo, pero varios funcionarios han reiterado que no será extraditado mientras ocupe su actual cargo, hasta finales de año.

La semana pasada se entregó al TPIY el ex jefe del Estado Mayor del Ejército yugoslavo Dragoljub Ojdanic, inculpado de crímenes de guerra en Kosovo junto con Sainovic y el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, que es juzgado en La Haya desde febrero pasado.

Otros tres presuntos criminales de guerra respondieron al llamamiento del Gobierno yugoslavo y viajarán a La Haya en pocas semanas.

Son el ex líder de los serbios de Croacia Milan Martic y los oficiales del Ejército de la antigua Yugoslavia Mile Mrksic y Vladimir Kovacevic.

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