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Un combatiente islamista presunto miembro de Al Qaeda que se encontraba atrincherado en el hospital Mirwais de Kandahar trató de huir alrededor de las 05H00 de la mañana del martes.
Al ser sorprendido y rodeado por personal de vigilancia, el hombre, de nacionalidad indeterminada y de 20 a 25 años de edad, se dio la muerte activando los explosivos que llevaba consigo, según explicó un miembro de la seguridad del establecimiento.
Unas horas antes, el primer ministro británico Tony Blair culminaba una visita relámpago a la base aérea de Bagram, a 50 km al norte de Kabul, tres meses justos después de iniciadas las operaciones de la coalición internacional organizada contra la red terrorista Al Qaeda en Afganistán.
Mientras tanto, en Afganistán, el despliegue de soldados extranjeros se hace cada día más importante.
Gran Bretaña asumió la comandancia de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) durante tres meses. Este contingente de 4.500 hombres deberá terminar su despliegue en Kabul y sus alrededores a fines de enero.
Unos 500 soldados británicos de un total de 1.500 se encuentran ya en el terreno y unos 150 franceses, en escala en Duchanbé, TayIkistán, deben llegar en los próximo días a Kabul donde ya hay 145 militares franceses en el marco de la ISAF.
Por su parte, Canadá anunció el lunes su decisión de enviar un contingente de 750 soldados suplementarios, fuera de la ISAF, para apoyar la acción de los estadounidenses en el sur del país, en la región de Kandahar.
Más de 3.000 militares estadounidenses se encuentran actualmente en Afganistán, indicó a la AFP la portavoz del Pentágono, Victoria Clarke.
La campaña de Estados Unidos, si bien ha sido un éxito en la expulsión de los talibanes de Afganistán, ha fracasado en su objetivo prioritario que era neutralizar al jefe islamista Osama bin Laden, considerado como el instigador de los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos.
Washington también quiere ubicar al molá Mohammad Omar, jefe de los talibanes, y eliminar los últimas focos de resistencia de la milicia fundamentalista que estuvo en el poder en Afganistán desde 1996 hasta la campaña militar estadounidense.
El Pentágono anunció el lunes que Estados Unidos tenía prisioneros a 346 talibanes o miembros de Al Qaida detenidos en Kandahar, Bagram, MAzar i Sharif y en el "USS Bataan", un navío de la marina estadounidense en el Mar de Omán.
Los prisioneros deberían ser trasladados próximamente a la base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba, donde personal militar trabajaba en la instalación del campo de detención.
Mientras, soldados estadounidenses acompañados de combatientes locales registraban una presunta base de Al Qaida en Zawar, al este de Afganistán, al suroeste de la ciudad de Jost.