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25 de febrero 2004 - 00:00

Separatistas cachemires suspenden el diálogo con India

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El líder cachemir Maulana Abbas Ansari, presidente de la Conferencia Hurriyat, la principal alianza de grupos políticos separatistas musulmanes de Cachemira, declaró a los periodistas que las negociaciones con el Gobierno "permanecen suspendidas" pues "éstas no se puede llevar a cabo simultáneamente con las atrocidades que aún continúan contra los cachemires".

Ansari insistió en que la violación de los derechos humanos de los cachemires continua a pesar de que el viceprimer ministro indio, Lal Krishna Advani, moderó el pasado 15 de febrero a las tropas indias de la región que protegieran los derechos de la población civil en Cachemira.

Ansari aseguró que al menos 18 personas han muerto bajo custodia y otras 15 han "desaparecido" en los últimos dos meses.

El asesinato de cinco civiles en el distrito de Bandipora en el noroeste de Jammu y Cachemira, supuestamente atribuido a las tropas indias, provocó la retirada de Fazal Haq Qureshi, uno de los delegados que asistió a la reunión con Advani en Nueva Delhi.

Ansari declaró hoy que "las detenciones indiscriminadas y la violación de los derechos de la población cachemira aún son fenómenos frecuentes a pesar de que el Gobierno prometió que no sería así".

Advirtió de que "si la situación actual no mejora, tomaremos una decisión sobre si continuaremos o no con las negociaciones. Llevaremos nuestra protesta a las calles...no recurriremos a las armas, pero protestar es nuestra obligación".

"Los campesinos han amenazado con emigrar en masa si el Gobierno no logra controlar la situación, y si no se lo permiten, están dispuestos a inmolarse", añadió el dirigente.

El pasado 22 de enero, una delegación de cinco miembros de la Hurriyat, encabezada por Ansari, mantuvo un diálogo con Advani en Nueva Delhi en el que acordaron que "un acercamiento paso a paso puede llevar a la resolución de todos los problemas pendientes en Cachemira" y manifestaban su deseo de "acabar con el sonido de las armas y sustituirlo por el sonido de la política".

Sin embargo, "parece que las ordenes de Advani no se han filtrado a las fuerzas de seguridad que operan en la región", lamentó Ansari.

Las partes acordaron volver a reunirse en marzo para proseguir las conversaciones, en las que los separatistas piden un alto el fuego de las Fuerzas Armadas y de Seguridad indias, la liberación de los presos políticos y el reconocimiento del derecho de autodeterminación en Cachemira.

Advani admitió que estudiarán la posible liberación de presos cachemires, pero no se refirió a las otras dos cuestiones, ya que el Gobierno exige el cese de las acciones terroristas de los grupos armados separatistas musulmanes y considera el estado indio de Jammu y Cachemira como parte integral de su territorio.

La región himaláyica de Cachemira, de mayoría de población musulmana, quedó en parte bajo soberanía india tras la partición de la India y Pakistán después de la independencia del Reino Unido en 1947, y ha sido el motivo de dos de las tres guerras libradas desde entonces por las dos potencias nucleares del Sur de Asia.

La ONU aprobó dos resoluciones que reclaman la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cachemira, que la India no admite, mientras los separatistas se dividen entre partidarios de la independencia de la región y los favorables a la anexión a Pakistán.
 

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