20 de abril 2006 - 00:00

Siguen los cambios en el gobierno de Bush

Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, renunció ayer a su cargo, en momentos en que George W. Bush renueva su equipo para intentar recuperar una popularidad en caída libre. Pensando claramente en las elecciones de mitad de mandato en noviembre, el presidente estadounidense también liberó a uno de sus cerebros, Karl Rove, su principal asesor político, de las tareas coyunturales de la administración para afectarlo a tareas de «estrategia».

Rove deja las tareas cotidianas de coordinación de la política de la administración a Joel Kaplan, nombrado jefe adjunto de Gabinete, indicó el portavoz del gobierno. Kaplan era hasta el momento el número dos de la oficina de Asuntos Presupuestarios, y se convierte en uno de los tres adjuntos del jefe de gabinete Josh Bolten.

  • Estrategia

  • Los otros dos, Joe Hagin y Rove, seguirán en sus puestos. Sin embargo, este último, a quien Bush considera el arquitecto de su presidencia y cuya especialidad son las elecciones, se consagrará de ahora en adelante en «el aspecto estratégico de las cosas», dijo McClellan. «Ha sido un privilegio y un honor extraordinario servirlo durante más de siete años, y en los dos años y nueve meses pasados como secretario de prensa», declaró McClellan a Bush en los jardines de la Casa Blanca.

    «La Casa Blanca atraviesa una fase de transición, un cambio puede ser útil», agregó. La partida de McClellan es el tercer cambio en el entorno cercano de Bush en los últimos días, tras los nombramientos de un nuevo jefe de Gabinete y un nuevo director de Asuntos Presupuestales.

    Para Bush, según declaró McClellan el lunes, se trata de «refrescar y redinamizar» una administración que recibe desde hace meses malas noticias desde Irak y de dentro de Estados Unidos, y que ya no consigue imponer sus ideas a una mayoría republicana cada vez más rebelde a medida que se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre.

    Sólo 35% de los estadounidenses aprueba la gestión de Bush, 8% menos que en enero, y 65% estima que su país va en la dirección equivocada, según un sondeo de «The Wall Street Journal».

    McClellan era, junto con Bush, uno de los más expuestos a la desaprobación pública, y su renuncia era una de las más esperadas. El ahora ex vocero habló de una transición de dos a tres semanas antes de la toma de funciones de su sucesor, cuyo nombre no fue anunciado.

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