El presidente Hugo Chávez volvió a Venezuela el lunes para continuar con su tratamiento contra el cáncer después de más de dos meses en Cuba, en un sorpresivo retorno que desató el festejo de sus partidarios pero que dejó abierta la incógnita sobre su continuidad a la cabeza de la potencia petrolera.
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La falta de información sobre su enfermedad no dejó en claro si llegó para asumir el nuevo mandato que ganó en octubre o para iniciar una sucesión que incluiría nuevas elecciones con el vicepresidente Nicolás Maduro como candidato luego de que el mismo Chávez lo nombró como su sucesor político.
Algunos analistas creen que en el corto plazo nada cambiará y, mientras la oposición venezolana sigue cuestionando quién toma las decisiones en el Poder Ejecutivo, los jefes chavistas insisten en que el presidente siempre ha estado al mando.
Los detalles de su retorno se mantuvieron en sigilo y Chávez siguió sin ser visto ni oído en público. Fue internado inmediatamente en el Hospital Militar, donde Maduro dijo que era un paciente más.
Las únicas imágenes que se han visto de él desde que partió a Cuba en diciembre para su cuarta intervención por el cáncer son un puñado de fotografías que difundieron medios oficiales el viernes, en las que aparece acostado rodeado por dos de sus hijas.
"Hemos llegado de nuevo a la Patria venezolana. Gracias Dios mío! Gracias pueblo amado! Aquí continuaremos el tratamiento!", escribió Chávez en su cuenta de la red social Twitter.
"Sigo aferrado a Cristo y confiado en mis médicos y enfermeras. Hasta la victoria siempre!! Viviremos y venceremos!!", añadió.
Cientos de seguidores interpretaron el arribo de Chávez como señal de alguna mejoría luego de haber volado unas tres horas entre La Habana y Caracas.
Sin embargo, las autoridades del país se apresuraron en pedir mesura. Cohetes y bocinas sonaron en las calles de varias ciudades del país, en señal de alegría por el regreso del líder de 58 años que no ha podido jurar el nuevo mandato que le permitiría extender a dos décadas su Gobierno socialista.
"El presidente se va a juramentar cuando esté bueno. El presidente pidió un permiso para demorar su juramentación. Cuando cesen las causas que originaron ese permiso, podrá jurarse", dijo a periodistas el gobernador Aristóbulo Istúriz, miembro de la directiva del partido de Gobierno. Cientos de partidarios se mantenían en las puertas del Hospital Militar enarbolando banderas y gritando: "¡Volvió, volvió, volvió!", mientras agradecían a Dios, a los médicos cubanos y aseguraban que su líder "resucitó".
Según las propias autoridades venezolanas, Chávez llegó a luchar por su vida durante su hospitalización en la isla. El ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, aseguró a una radio local que el regreso de Chávez significa "un pequeño avance", "una pequeña victoria".
"El hecho que haya regresado de La Habana no significa que el Presidente ha dejado de estar en la circunstancia difícil (...) Sigue estando en una situación delicada, compleja", dijo Villegas a la emisora Unión Radio.
El viernes, el Gobierno reveló que debido a una serie de severas complicaciones postoperatorias, Chávez respira ayudado por una cánula traqueal que le impide hablar con normalidad.
Pero el lunes, una persona que se identificó como Dubrasca Mora y dijo ser enfermera del departamento de emergencia de adultos del Hospital Militar, relató a la televisión estatal que vio llegar a Chávez por sus propios medios.
"Llegó caminando, fuerte, valeroso (...) No llegó en camilla, no llegó en silla de ruedas, no llegó entubado, no llegó con ningún proceso invasivo", detalló al describir lo que observó mientras hacía una guardia nocturna.
El hombre fuerte de Venezuela y cabeza visible de un bloque de presidentes latinoamericanos de izquierda ha sido operado en cuatro oportunidades desde que le detectaron un tumor del tamaño de una pelota de béisbol en la zona pélvica en el 2011.
"La incertidumbre sobre una posible elección presidencial adelantada permanece intacta, pese al regreso presidencial", dijo el analista político Luis Vicente León.
Las dudas sobre el real estado de salud del mandatario se mantienen porque el Gobierno sólo ha revelado escuetos comunicados y sigue sin conocerse el tipo de cáncer que sufre, la fase de la enfermedad, los órganos afectados y qué tipo de intervención se le realizó en Cuba.
Desde que Chávez reveló que padecía de cáncer en junio del 2011, la saga de su enfermedad ha incluido cuatro operaciones, dos recidivas e igual número de regresos triunfales anunciando que había superado el cáncer; además de fuertes ciclos de radio y quimioterapia.
Además de las celebraciones internas, desde el exterior los aliados de Chávez tampoco demoraron en festejar el largamente esperado regreso del presidente a Caracas.
El líder cubano Fidel Castro, mentor político de Chávez, envió una carta escrita la noche del domingo en la que despide al mandatario venezolano. "Querido Hugo, me satisface mucho que hayas podido regresar al pedazo de tierra que tanto amas (...) Fue una necesaria y larga espera", escribió en la misiva difundida por medios oficiales venezolanos.
Otro de sus socios políticos, el mandatario ecuatoriano Rafael Correa, que el domingo fue reelecto con un arrasador 57 por ciento, tuvo palabras afectuosas para Chávez aunque lo regañó por haberse ocupado de felicitarlo: "(Es un) necio irremediable, debería estar descansando y sigue todos los días".
La oposición también saludó el regreso de su rival político pero no dejó la crítica de lado. "La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) reitera su exigencia al gobierno a que diga la verdad a los venezolanos y se proceda según la Constitución. Y punto.
La transparencia es lo que le conviene a Venezuela", dijo la coalición opositora en un comunicado. Si Chávez no pudiera seguir gobernando, deben realizarse nuevas elecciones en Venezuela con Maduro como carta oficialista y el gobernador Henrique Capriles como la opción más fuerte de la oposición.
A pesar de haber perdido las presidenciales de octubre frente a Chávez, el joven político logró la mejor marca opositora desde que el mandatario asumió el poder: 6,5 millones de votos. Un reciente sondeo de la encuestadora Hinterlaces reveló que en el supuesto de unas presidenciales entre ambos, Maduro se llevaría la victoria con un 50 por ciento de los votos, 14 puntos porcentuales por encima de Capriles.
Tampoco faltaron los opositores que enfilaron sus dardos hacia las medidas económicas dictadas durante su ausencia, como la devaluación del bolívar.
"Le damos la bienvenida al Sr. Presidente. Le deseamos de corazón que mejore, sane pronto y reflexione. Que revierta el paquetazo", pidió el gobernador de Lara, Henri Falcón. "La crisis económica en Venezuela va a ser más grave que la crisis política", agregó el opositor.
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