El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dejó hoy espacio para el buen humor durante la toma de posesión de tres nuevos ministros, y aseguró que actualmente es "el tornero mecánico mejor pagado" que existe en su país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lula puso en funciones a los nuevos ministros de Salud, Justicia e Integración Nacional, y les advirtió que no les espera una tarea fácil ni bien remunerada.
"Verán que la cosa es difícil y que el salario es más bien bajo", dijo el presidente en un acto público al que acudieron todos los miembros de su gobierno y numerosos representantes del Parlamento.
Explicó que los ministros ganan unos 8.000 reales y que el sueldo de un diputado se eleva a 12.000 reales.
Sin embargo, reconoció que en el área privada los sueldos pueden ser hasta diez veces más altos cuando se trata de profesionales con reconocida trayectoria.
Ese es el caso, dijo, del médico José Gomes Temporao, nuevo ministro de Salud, del administrador Geddel Vieira Lima, quien asumió la cartera de Integración Nacional, y del abogado Tarso Genro, que tomó las riendas de Justicia.
"La administración pública tiene verdaderos héroes", comentó Lula, quien admitió que, en su propio caso, no se puede quejar.
"No puedo quejarme de mi salario de 8.000 reales, porque soy el tornero que más gana en Brasil", reconoció el ex sindicalista.