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En la base se encuentran ahora 158 hombres capturados por los invasores estadounidenses en Afganistán, y que supuestamente están vinculados a la milicia talibán o a la organización Al Qaeda.
Los cautivos permanecen en jaulas techadas y fuertemente vigilados por efectivos militares estadounidenses.
Los informantes indicaron que una de las razones para la suspensión temporal de los vuelos desde Afganistán podría ser la falta de lugar para alojarlos bajo las medidas de vigilancia impuestas por los militares.
En principio, el traslado de más presos a Guantánamo podría reanudarse la próxima semana, según las mismas fuentes.
Grupos defensores de los derechos humanos y algunas organizaciones internacionales han criticado la forma en que esos hombres han sido trasladados desde Afganistán -esposados durante vuelos de 27 horas- y las condiciones de su reclusión en la base de Guantánamo.
El jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, ha dicho que a los cautivos se les da "un trato humano", y que permanecerán en las jaulas de alambre hasta que se construya una instalación adecuada para mantenerlos presos y vigilados.
El estadounidense John Walker Lindh, capturado el 1 de diciembre entre otros milicianos talibanes, llegará hoy al área de Washington y será llevado ante un tribunal federal en Alexandria (Virginia), donde será encausado por sus actividades en Afganistán.
Walker, quien se convirtió al Islam en 1997 cuando tenía 16 años de edad, se había sumado el año pasado a las filas de los talibanes.