El gobierno de Tailandia decretó hoy el estado de excepción en los dos aeropuertos tomados por los manifestantes opositores en Bangkok y ordenó a la policía liberarlos por la fuerza, en medio de una profunda crisis política por la que la oposición pide la renuncia del premier.
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La decisión fue adoptada durante una reunión de emergencia celebrada en Chiang Mai, a unos 550 kilómetros al norte de Bangkok, donde pudieron sesionar porque no hay protestas, ya que la sede de Gobierno permanece ocupada por la oposición desde el pasado mes de agosto.
De acuerdo al decreto de excepción, se ordenó a la policía aplicar las disposiciones correspondientes que prohíben, entre otras cosas, las reuniones entre más de cinco personas, dijo el portavoz gubernamental Nattawuth Saikulea.
Sin embargo, no está claro que la policía o el Ejército vayan a actuar contra los manifestantes, porque en septiembre ya había sido decretado temporalmente el estado de excepción en Bangkok y las fuerzas de seguridad se negaron a detenerlos o dispersarlos.
Los seguidores del movimiento opositor Alianza Popular para la Democracia (PAD), que encabezan las protestas, no dieron señales además de abandonar la toma de los dos aeropuertos, situación que mantiene aislada a la ciudad de Bangkok.
Junto al aeropuerto internacional, hoy bloquearon el antiguo de Don Mueang, hacia donde se estaban desviando algunos vuelos. Con ello cortaron a la capital prácticamente de todo el tráfico internacional.
Además, en Don Mueang se reunía hasta ahora el gabinete porque la PAD mantiene ocupada desde agosto la sede de gobierno en el centro de Bangkok.
Como medida de emergencia, las autoridades aéreas abrieron la antigua base aérea de U Tapao, unos 145 kilómetros al sudeste de la capital. Allí se preparan 20 vuelos internacionales, que entre otros irán sacando a los miles de turistas varados en el país.
La PAD no está representada en el Parlamento, pero su líder, Sondhi Limthongkul, calificó la actual acción de "última batalla" para derrocar al gobierno, al que acusan de ser una marioneta del ex premier Thaksin Shinawatra, un millonario que gobernó entre 2001 y 2006 y fue derrocado por un golpe de Estado.
Thaksin vive en el exilio. El partido gubernamental PPP fue formado por sus seguidores y Somchai es el cuñado de Thaksin.
La PAD afirma que el PPP quiere facilitar el retorno de Thaksin mediante una reforma constitucional, después de que éste fuese condenado en ausencia en octubre a dos años de cárcel por abuso de poder.
El bloqueo de los aeropuertos tiene graves consecuencias económicas para Tailandia, ya que tan sólo Thai Airways pierde a diario unos 14 millones de dólares y para colmo al inicio de la temporada alta.
Normalmente pasan por el aeropuerto 125.000 personas, dos tercios de ellas turistas. Numerosos países ya advirtieron a sus ciudadanos de no viajar a Tailandia y pasar sus vacaciones en otro lugar.
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