Las fuerzas armadas de Tailandia leales al rey Bhumipol Adulyadej derrocaron hoy el gobierno del premier Thaksin Shinawatra, que participa en Nueva de la Asamblea Anual de la ONU, tras lo cual se impuso la ley marcial y suspendió los poderes del Estado y la Constitución.
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Desde Nueva York, el premier intentó sofocar el golpe decretando el estado de emergencia y mostrándose "calmo", mientras los tanques tomaban control de las calles principales de Bangkok.
Mañana será un día feriado, con el cierre de las oficinas públicas, bancos y mercados, decretado por los militares que asumieron el poder, anunció esta noche un portavoz castrense en televisión.
El vocero de los militares golpistas, el general Prapart Sakuntanak, dijo en un mensaje por televisión que la ocupación militar del poder "es temporal" y el gobierno será "restituido al pueblo".
El militar justificó el derrocamiento del ex magnate de las telecomunicaciones en que Shinawatra "dividió el país y la corrupción se extiende", además de acusarlo de haber impedido que los organismos independientes hicieran respetar la Constitución.
Luego de ser elegido en 2001 como premier y reelegido en 2005, Shinawatra cayó en la impopularidad cuando vendió en enero pasado su empresa de telecomunicaciones Shin Corp, por 1.900 millones de dólares, a capitales de Singapur.
El general Sonthi Boonyaratglin, que encabezó el golpe de estado, fue recibido horas más tarde por el rey Bhumipol Adulyadej, el monarca más "antiguo" del mundo que reina desde 1946.
Un vocero del palacio real precisó que el general estuvo acompañado de sus camaradas de la marina y la aviación.
Al inicio de la crisis, desde Nueva York, el premier se declaró "calmo" y dijo no temer ser derrocado cuando los tanques militares circulaban por el centro de Bangkok, sin que se produjera algún disparo.
El premier dijo estar "calmo" e intentó a la distancia sofocar el golpe de estado con la destitución de Boonyaratglin y el decreto del estado de emergencia.
Un vocero del jefe del gobierno aseguró que "el golpe no tendrá éxito", pues las fuerzas armadas fieles restablecerán la legalidad.
Según la cadena norteamericana CNN, el premier depuesto podría viajar en las próximas horas de regreso a su país, pero no hubo confirmación oficial.
Un grupo de 50 militares irrumpió en la sede del gobierno y pidió las armas a los policías que allí se encontraban, mientras tanques controlaban las principales calles de la capital.
Luego un vocero militar de las fuerzas golpistas anunció la suspensión de los poderes del estado, de la Constitución de 1997 y la imposición de la ley marcial en todo el Reino de Tailandia.
Según el mensaje de las fuerzas armadas y los jefes de la policía nacional, que ocuparon la sede del gobierno, crearon "una comisión para impulsar reformas políticas".
Shonti, de 59 años, es el primer musulmán en dirigir el Ejército en esta nación del sudeste asiático con 95 por ciento de budistas entre su población de 65 millones de personas.
El golpe de estado se produjo a menos de un mes de las próximas elecciones generales en el ex reino de Siam, luego de las de abril, que fueron anuladas por el boicot de la oposición.
La inestabilidad del sistema de Tailandia (tierra de los libres) derivó en el siglo XX en varios golpes de estado y períodos prolongados de la ley marcial.
El sistema parlamentario fue modificado por 14 Constituciones diferentes entre 1932 y 1987.
En el último golpe de estado, en 1991, el general Suchinda Krapayoon, aprobó la actual Constitución.
En 1992, luego de manifestaciones duras, el régimen fue obligado a convocar a elecciones libres y se restauró la democracia, aunque el ejército mantuvo un rol fuerte.
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