El gas es para Rusia mucho más que un importante producto
de exportación. La dependencia de Europa occidental de
su fluido, comercializado por el monopolio Gazprom (foto),
crece año a año.
Bruselas y Moscú (Reuters, EFE, AFP, El Mundo) --Expertos de la OTAN advirtieron que Rusia está intentando crear un cartel del gas desde Argelia hasta Asia central para utilizarlo como arma de presión política en Europa.
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La advertencia, desestimada ayer por el Kremlin, consta en un informe confidencial elaborado por el comité económico de la OTAN y presentado a la Alianza la pasada semana. Según dicho estudio, divulgado por el «Financial Times», Rusia, que suministra 25% del gas que se consume en Europa, intenta convencer a Argelia, Libia, Qatar, los países de Asia central e incluso a Irán para formar parte de un cartel al estilo de la OPEP que concentraría el mayor mercado del gas del mundo.
El control de dicho cartel daría fuerza a Moscú para negociar en Europa, y particularmente con Ucrania y Georgia, países de la ex Unión Soviética a los que intenta disuadir de estrechar sus lazos con la Unión Europea y la OTAN.
Ejemplos
El informe pone como ejemplos del empleo por Rusia de la energía con fines políticos el corte del suministro de gas a Ucrania a principios de año --por diferencias en el precio que se pagaría-, que afectó severamente a varios países de Europa, y las amenazas actuales de hacer lo mismo con Georgia.
Una fuente de la OTAN que tuvo acceso al texto asegura que el canciller ruso, Sergei Lavrov, aparece citado en varias ocasiones junto a otros dirigentes de Moscú. La OTAN no hace recomendaciones sobre posibles medidas ante los planes de Rusia, según otra fuente de la Alianza.
Los países poseedores de los principales yacimientos de gas se reunieron en mayo de 2001 en el Foro de Países Exportadores de Gas, integrado por 15 naciones entre las que se encuentran Irán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos, Argelia, Nigeria, Venezuela y Rusia. Entre todos ellos acaparan dos tercios de las reservas mundiales del fluido.
Los ministros de Energía de los países integrantes aseguran que el Foro no tiene aspiraciones de actuar como un cartel. Sin embargo, la Comisión Europea ya está alerta y teme que los precios del gas puedan incrementarse por acuerdos como el producido el pasado mes de agosto entre la empresa monopólica rusa del gas, Gazprom, y la argelina Sonatrach.
Al mismo tiempo, la Comisión Europea -Poder Ejecutivo de la Unión Europea-está presionando para que «los veinticinco» adopten una política energética común para reducir su dependencia de los proveedores individuales y reforzar una fuerza colectiva que pueda influir en las pretensiones de Moscú. Además, en su última reunión, celebrada en octubre en Helsinki, los líderes europeos instaron al presidente ruso, Vladimir Putin, a evitar un uso político de sus yacimientos de gas y petróleo.
La UE importa en la actualidad de Rusia 43% del gas y 30% del petróleo que consume.
Diferencias
Sin embargo, no todos los países europeos tienen la misma posición. Algunos pretenden acercarse a Rusia mientras que otros, como Polonia, temen estrechar sus relaciones. El Kremlin rechazó esas sospechas. «Las suposiciones de que Rusia planea crear un cartel de gas carecen de fundamento», afirmó el portavoz adjunto de la Presidencia, Dmitri Peskov, citado por el diario digital «Gazeta.ru».
«Sólo un demente puede imaginarse que Rusia se pondrá a chantajear a Europa con el gas, pues dependemos de los consumidores europeos en igual medida en que ellos dependen de nosotros», añadió el portavoz del Kremlin.
También desmintió los supuestos planes atribuidos al Kremlin el jefe del departamento de expertos de la Presidencia rusa, Arkadi Dvorkovich, para quien la creación de un cartel de gas sólo podría obedecer a móviles económicos, pero no políticos.
Mientras, Europa occidental sigue incrementando su dependencia del gas ruso. El grupo petrolero italiano Eni firmó el martes un acuerdo --calificado de «histórico»- con Gazprom, que permitirá al gigante ruso vender directamente su gas a Italia a partir del año que viene.
En contrapartida, Gazprom prolongó su contrato de suministro de gas al grupo italiano hasta 2035, confirmando a Eni como primer cliente del grupo ruso.
Gazprom venderá directamente gas en el mercado italiano a partir de 2007, por un volumen que será de 3.000 millones de metros cúbicos a partir de 2010, y por toda la duración del contrato, indicó Eni.
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