El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentó una serie de protestas que interrumpieron reiteradamente su discurso durante un acto de campaña en San Antonio, Texas, donde buscaba impulsar la candidatura republicana de Ken Paxton al Senado. Las manifestaciones obligaron al mandatario a detenerse en varias oportunidades, mientras algunos participantes eran retirados por la policía.
El episodio ocurrió el miércoles, durante una actividad destinada a movilizar al electorado republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Al menos media docena de interrupciones alteraron el desarrollo del discurso, incluida una protagonizada por un manifestante ubicado cerca del escenario que llevó a Trump a apartarse momentáneamente del micrófono.
Ante una de las interrupciones, el mandatario respondió con ironía: “Va de regreso a casa con mamá", y agregó: "Pero lo que no sabe es que su mamá votó por Trump”. Aunque inicialmente intentó continuar con su intervención, terminó cuestionando a quienes protestaban: “Son personas en verdad feas”.
Las protestas interrumpieron en reiteradas oportunidades el discurso del presidente estadounidense en Texas.
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Donald Trump respaldó a Ken Paxton en la carrera por el Senado
El acto tuvo como principal objetivo fortalecer la candidatura de Ken Paxton, quien busca representar a Texas en el Senado estadounidense. Trump dedicó buena parte de su discurso a respaldar al republicano, a quien describió como “quizás el mejor fiscal general en los Estados Unidos de América”.
“Fue duro y ha estado con nosotros en todo el camino", afirmó el presidente sobre Paxton, antes de agregar: "Es un hombre fantástico”. Sin embargo, también aprovechó su intervención para cuestionar al candidato demócrata James Talarico, en una contienda que concentra una creciente atención nacional.
La disputa adquiere especial relevancia porque Texas no elige a un senador demócrata desde 1988. No obstante, la recaudación de fondos de Talarico, las preocupaciones sobre Paxton y los bajos índices de aprobación presidencial modificaron el escenario político de un estado históricamente favorable a los republicanos.
Texas no elige a un senador demócrata desde 1988, aunque la próxima contienda concentra una creciente atención.
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La ausencia del gobernador de Texas marcó el acto de Trump
Otro de los aspectos que llamó la atención fue la ausencia del gobernador republicano Greg Abbott, quien no acompañó al presidente durante su visita a San Antonio. En cambio, tenía previsto participar de la inauguración de un hospital ubicado a unos 530 kilómetros del lugar.
Abbott, que gobierna Texas desde hace tres mandatos, enfrenta una competencia electoral con la representante demócrata Gina Hinojosa. Su ausencia fue aprovechada por el Partido Demócrata estatal, que cuestionó el distanciamiento del gobernador respecto del mandatario.
El portavoz demócrata Jacob Long recordó que Abbott había respaldado durante años la agenda presidencial y sostuvo que ahora, mientras las familias enfrentan aumentos de precios vinculados, según su interpretación, con los aranceles y la guerra con Irán, el gobernador decidió participar de otra actividad.
Texas, un escenario clave para las elecciones legislativas
La visita representó el tercer viaje de Trump a Texas en menos de un mes, en medio de los esfuerzos republicanos por sostener su presencia electoral en el estado más poblado del país que tradicionalmente vota por ese partido.
En las elecciones presidenciales de 2024, Trump ganó Texas por casi 14 puntos porcentuales. Sin embargo, el aumento del precio de los combustibles, la guerra con Irán y el deterioro de su aprobación aparecen entre los factores que complican el panorama republicano antes de los próximos comicios.
En ese contexto, el mandatario buscó concentrar la atención en la candidatura de Paxton, aunque las protestas y la ausencia de Abbott terminaron convirtiéndose en dos de los principales hechos de la jornada.