Tokio sufre escasez de algunos productos, especialmente de leche, mientras que volvió al régimen de apagones y ahorro energético que mantiene a zonas comerciales a media luz y obligó a cerrar algunos negocios temporalmente.
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Las repercusiones del terremoto del 11 de marzo siguen haciéndose notar en la vida diaria de esta área metropolitana de más de 30 millones de habitantes, cuyas tiendas muestran todavía repisas vacías y falta de algunas existencias.
En algunos supermercados había carteles en los que se pedía a los clientes no acumular víveres, en especial leche, de la que no su pueden adquirir más de un cartón por persona ya que persisten problemas de distribución por el paro en algunas fábricas.
A eso se suman ahora los problemas por los excesivos niveles de radiación detectados en algunos alimentos en las zonas cercanas a la central de Fukushima Daiichi, que obligó a suspender la comercialización de vegetales procedentes de las provincias de Fukushima, Ibaraki, Tochigi y Gunma.
También se prohibió la distribución de leche de Fukushima, una provincia que en 2009 representaba un 1,3 por ciento de la industria láctea de Japón y que tiene más de medio millar de granjas que ahora dejarán de producir.
Mientras tanto, Tokio vive con más cautela de lo normal dos días de lluvia, que coincidieron con un ligero aumento de los niveles de radiación, aunque las medidas registradas en zonas como la popular Shinjuku son mínimas y no implican peligro.
Según los datos del Ministerio de Educación y Ciencia de Japón, en las últimas 24 horas se registraron en Tokio radiaciones que rondan los 0,1 microsieverts, un nivel normal para cualquier ciudad del mundo.
El mayor quebradero de cabeza para Tokio son los apagones, que se reanudarán, después de tres días, con el corte de suministro por turnos en varias zonas de la capital. Además, la petición de ahorrar energía hizo que barrios tan emblemáticos como Shibuya sigan a media luz, con sus tradicionales pantallas y anuncios luminosos apagados, mientras que un gran número de tiendas han optado por cerrar más temprano.
Algunos negocios incluso decidieron directamente echar el cierre temporal ante la falta de suministro eléctrico.
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