George W. Bush dio ayer un respaldo definitivo a la creación de un Estado palestino, tras una cumbre con líderes árabes en Sharm el Sheick, Egipto. Esto, sumado a la decisiva reunión de hoy en Jordania entre el mandatario estadounidense y los primeros ministros Ariel Sharon, de Israel; y Mahmud Abbas, de la Autoridad Palestina, marca el tono de las nuevas expectativas que se abrieron para Medio Oriente tras la guerra de Irak. El ala europea de la coalición que venció en Bagdad, encabezada por Tony Blair y José María Aznar, asumió el costo ante sus electorados de la alianza con Bush, pero desde un principio dejó en claro que una vez derrocado Saddam Hussein había que dar pasos decisivos en torno al problema palestino. Sharon, Abbas y Bush se encontrarán hoy en Aqaba, Jordania, para dar impulso a la «Hoja de Ruta» para Medio Oriente, el plan de paz elaborado por EE.UU., Rusia, la ONU y la Unión Europea. Para los palestinos, fue decisivo el nombramiento de Abbas, que sacó del medio a Yasser Arafat, considerado un obstáculo por Israel. Sharon admitió la semana pasada la situación de «ocupación» en los territorios autónomos y en las últimas horas anunció el desmantelamiento de colonias y liberó a 91 detenidos palestinos, entre ellos, a notorios terroristas condenados por recordados atentados.
Por su parte, Mubarak garantizó que los países árabes apoyan la «hoja de ruta» y exigió a Israel que cumpla sus compromisos, sobre todo el desmantelamiento de las colonias ilegales.
Asimismo, Bush repitió su propuesta de crear una zona de libre comercio entre Estados Unidos y los países de Oriente Medio, entre ellos Israel, de aquí a diez años.
Por su parte, Yasser Arafat, que permaneció aislado en su complejo de Cisjordania, desempeñó su papel tras bastidores, dando órdenes por teléfono y siguiendo por televisión lo que acontecía en la reunión.
Consciente de esta situación, el secretario norteamericano de Estado,
Dejá tu comentario