El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El accidente ocurrió cuando el pequeño avión de línea de la compañía Luxair, un Fokker 50, procedente de Berlín, se disponía a aterrizar en Luxemburgo en medio de una densa niebla, con 22 personas a bordo: 19 pasajeros y tres miembros de la tripulación.
Poco antes de anunciar este balance, los equipos de rescate hallaron entre los escombros del avión a los dos pasajeros que estaban desaparecidos, por lo que «no hay esperanzas» de encontrar más ocupantes del avión con vida, precisó.
Según el ministro de Transportes luxemburgués, «la mayoría de los pasajeros murió por la violencia del choque» y no como consecuencia del incendio que siguió a la colisión.
Poco antes de su aterrizaje, el aparato desapareció de las pantallas de control y se estrelló en una pradera en Niederanven, a unos 10 kilómetros del aeropuerto de Luxemburgo-Findel. Las causas del accidente siguen siendo un misterio, aunque se sabe que en los minutos que precedieron al siniestro todo parecía funcionar normalmente, precisó un portavoz gubernamental.
Dejá tu comentario