El presidente ruso Vladimir Putin se involucró en las negociaciones por el conflicto en Medio Oriente y mantuvo un encuentro clave con el canciller iraní Abbas Araghchi, en paralelo a una nueva propuesta de Irán sobre el estrecho de Ormuz que busca aliviar tensiones con Estados Unidos.
Vladimir Putin se mete en la negociación entre EEUU e Irán en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz
El líder ruso interviene en el conflicto y promete impulsar la paz, mientras Teherán presenta una propuesta clave sobre el control del estrecho.
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Rusia busca posicionarse como actor clave en las negociaciones por Medio Oriente.
La reunión se llevó a cabo en San Petersburgo, donde Putin recibió a Araghchi en un contexto de creciente tensión regional y con un alto el fuego aún frágil entre Irán y Estados Unidos. Desde el Kremlin, el vocero Dmitri Peskov remarcó que “la importancia de esta conversación es difícil de sobrestimar” frente al escenario actual.
Según medios estatales rusos, el mandatario aseguró que Moscú hará “todo” lo posible para avanzar hacia un acuerdo de paz en Medio Oriente. La participación de Rusia refuerza su rol como actor clave en la región y como aliado estratégico de Teherán.
La propuesta iraní en medio del conflicto
En paralelo a la intervención rusa, Irán puso sobre la mesa una propuesta que apunta a modificar el control sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula gran parte del petróleo mundial.
El planteo contempla reducir su control sobre el paso marítimo a cambio de que Estados Unidos levante el bloqueo económico, aunque deja para más adelante la discusión sobre el programa nuclear, uno de los principales puntos de conflicto.
La iniciativa fue transmitida a Washington a través de Pakistán, en un intento por destrabar negociaciones que permanecen estancadas.
Tensiones entre Irán y EEUU
Pese a la oferta, el presidente estadounidense Donald Trump mantiene una postura firme y condiciona cualquier acuerdo a que Irán abandone definitivamente sus aspiraciones nucleares.
“Si quieren hablar, pueden venir a vernos o llamarnos. Ya saben, hay un teléfono. Tenemos líneas seguras y de buena calidad”, afirmó. Y agregó: “Saben lo que tiene que incluir el acuerdo. Es muy sencillo: no pueden tener armas nucleares; de lo contrario, no hay razón para reunirse".
Las diferencias entre ambas potencias siguen marcando el ritmo de una negociación compleja, en la que aún no hay avances concretos.
Un escenario abierto
Mientras Rusia intenta posicionarse como mediador, las negociaciones siguen trabadas y el alto el fuego no logró resolver los puntos centrales del conflicto.
La propuesta iraní abre una nueva instancia de diálogo, pero la disputa por el programa nuclear y el control estratégico de la región continúa siendo el principal obstáculo para alcanzar una solución definitiva.






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