El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ordenó a funcionarios que reanuden el martes los envíos de gas a Europa a través de Ucrania, seis días después de que cortó el suministro por una disputa contractual con Kiev en medio de temperaturas bajo cero.
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Alexei Miller, presidente ejecutivo de Gazprom, el monopolio de exportación de gas de Rusia , dijo a Putin que se proponía restablecer los despachos de gas a las 0700 GMT del martes. Putin respondió: "Bien, estoy de acuerdo. Pongámonos a trabajar".
Rusia acordó reanudar los suministros tras firmar un convenio con Ucrania para la supervisión de los flujos de gas. La amarga disputa entre Moscú y su vecino por los precios del gas ha incrementado los esfuerzos de los países europeos para encontrar fuentes alternativas de energía, .
Rusia ha acusado a Ucrania de desviar el gas europeo para compensar su escasez, luego de que Moscú le cerró el grifo el 1 de enero por una disputa por los precios del gas. Ucrania rechaza la acusación y dice que Moscú está exigiendo un rescate a los consumidores de energía europeos.
Moscú y Kiev aún no han resuelto su disputa contractual, que se produce en un contexto de desacuerdos por las políticas pro occidentales de Ucrania, lo que ha dejado al país sin gas ruso.
El gas podría llegar a los primeros clientes de la Unión Europea 24 horas después de la reanudación, dijo el comisionado de Energía europeo, Andris Pielbags, en una conferencia de prensa en Bruselas.
Funcionarios rusos y ucranianos han pronosticado que llevará 36 horas.
La disputa puso en relieve la dependencia del bloque europeo del gas ruso e impulsó los esfuerzos por hallar rutas de abastecimiento alternativas.
"La crisis debe alentar a los estados miembros a hacer de la seguridad energética una prioridad mayor de lo que ha sido hasta ahora", dijo el ministro de Industria y Comercio checo, Martin Riman, en una entrevista telefónica.
"La crisis debe ser un aliento, un puntapié para que todos nosotros comencemos a trabajar más rápido y seriamente en los proyectos", agregó.
La disputa por el gas es otro enfrentamiento entre Moscú y Kiev, cuyas relaciones se han tensado desde que Ucrania eligió a dos líderes pro occidentales luego de la "Revolución Naranja" del 2004 y solicitó unirse a la alianza militar de la OTAN.
Kiev ha dicho que posee suficiente gas almacenado como para arreglárselas sin los suministros rusos hasta la primavera boreal, y ha dicho que no será presionado a pagar los 450 dólares por 1.000 metros cúbicos de gas que está demandando Gazprom.
El precio está en línea con lo que pagan los clientes europeos, pero representa un enorme salto desde los 179,5 dólares que pagó el año pasado Ucrania.
Europa oriental ha sido duramente golpeada por el corte del gas, lo que forzó a varios países a buscar medios alternativos de energía o a usar sus reservas.
Analistas dicen que la disputa ha perjudicado tanto a Moscú como a Kiev: las ambiciones de Ucrania de integrarse en las instituciones occidentales han sufrido un revés, mientras que surgen nuevamente dudas acerca de la confiabilidad de Rusia como abastecedor de energía.
"Es insostenible que Rusia y Ucrania lleven a cabo su conflicto en medio de un invierno frío y severo en Europa", dijo en Bruselas el secretario de economía alemán, Peter Hintze.
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