ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de abril 2014 - 00:10

Ucrania reprimirá a prorrusos y Moscú convocó a reunión urgente en la ONU

ver más
Un prorruso armado en el este de Ucrania.
Las fuerzas armadas ucranianas lanzarán una "operación antiterrorista a gran escala" en contra de separatistas prorrusos si no deponen sus armas y abandonan los edificios tomados a más tardar este lunes, según anunció el presidente interino Oleksander Turchinov, elevando el riesgo de una confrontación militar con Rusia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Moscú, que prometió defender a los rusoparlantes que viven en la exrepública soviética, respondió con el llamado a una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, que mantuvo un encuentro a puertas cerradas.

El gobierno hizo ese anuncio luego de que un funcionario de seguridad nacional fuera asesinado por prorrusos cerca de la ciudad oriental de Slaviansk.

Moscú pidió la reunión ante la tensa situación en el este de Ucrania, donde se produjeron choques entre fuerzas ucranianas y activistas prorrusos armados. Kiev por su parte acusó a Moscú de "librar una guerra" contra su país.

"Se ha vertido sangre en la guerra que Rusia libra contra Ucrania", afirmó el presidente ucraniano interino, Olexandre Turchinov, en un discurso televisivo, en el que anunció que había ordenado el lanzamiento de una "operación antiterrorista de gran envergadura" contra los militantes prorrusos.

Moscú respondió de inmediato al denunciar el "orden criminal de Truchinov de recurrir al ejército para reprimir las protestas" y pidió una reunión "urgente" del Consejero de Seguridad de la ONU.

"Actualmente, la posibilidad de evitar una guerra civil en Ucrania depende de Occidente", añadió el portavoz del ministerio ruso de Exteriores Alexandre Lukashevish.

Por su parte, el destituido presidente ucraniano Viktor Yanukovich estimó que el país entró en guerra civil. "Se ha derramado sangre. Nuestro país se encuentra ahora en una situación nueva: ha empezado a entrar en guerra civil", declaró.

El nuevo brote de violencia provocó temores de que Moscú, que desplegó hasta 40.000 hombres en la frontera, se sirva de la tensión para intervenir. El presidente ruso, Vladimir Putin, prometió defender a "cualquier precio" a los ciudadanos rusos de la ex Unión Soviética.

También hace temer por el mantenimiento de las conversaciones previstas la semana que viene para tratar de resolver la peor crisis entre el este y Occidente desde el final de la Guerra Fría.

Los incidentes en el este del país recuerdan a los acontecimientos de Crimea en marzo, incorporada a Rusia tras la intervención de grupos de hombres armados sin identificar -militares rusos, según los observadores- y un referéndum controvertido.

"No dejaremos que se repita el guión de Crimea", advirtió así Turchinov. El parecido en la forma de operar fue también denunciado por el jefe de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y la embajadora estadounidense en la ONU, Samantha Powers, quien amenazó a Rusia con nuevas sanciones.

Francia se pronunció a favor de "nuevas sanciones en caso de escalada militar".

La contraofensiva ucraniana estaba principalmente dirigida contra Slaviansk, una ciudad del este del país donde grupos armados prorrusos se apoderaron de edificios de la policía y de los servicios de seguridad, según el ministro del Interior, Arsen Avakov.

Este anunció en su página Facebook un muerto y cinco heridos entre las fuerzas gubernamentales y "un número indeterminado" de víctimas entre los separatistas. La administración regional elevó el balance de heridos a nueve.

Una habitante de Slaviansk, Elena, de 47 años, describió una situación en la que "la gente espera a que empiece la guerra".

Otro grupo de insurgentes se apoderó de una comisaría y del ayuntamiento de Kramatosk, una ciudad vecina, según las autoridades regionales.

Asimismo, se celebraron también manifestaciones prorrusas y otras a favor de la unidad de Ucrania en diferentes ciudades del este, según las autoridades regionales. En Mariupol, en el mar de Arzov, los manifestantes tomaron sin enfrentar resistencia la sede de la adminsitración e izaron la bandera de la "república de Donetsk".

En Jarkov, gran ciudad del este en la que se registraron disturbios prorrusos, unos enfrentamientos entre manifestantes de ambos bandos dejaron una cincuentena de heridos.

Tras una primera serie de insurrecciones, grupos de activistas prorrusos proclamaron a principios de abril la independencia de Donetsk, una de las principales ciudades del este del país. Sin embargo, estos manifestantes controlan únicamente dos edificios oficiales de la ciudad.

Los manifestantes prorrusos exigen la celebración de referéndums sobre una "federalización" de Ucrania o sobre la anexión de estas regiones a la vecina Rusia. Kiev se niega y no acepta más que una "descentralización".

Moscú no reconoce al gobierno interino ucraniano proeuropeo que llegó al poder tras la destitución a finales de febrero del presidente prorruso Viktor Yanukovitch.

Rusia niega estar detrás de las tensiones en el este de Ucrania y su ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, repitió que su país no tiene intención de anexar las regiones orientales de su vecino.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró "muy preocupado" ante "los crecientes riesgos de enfrentamientos violentos" y pidió a todas las partes "ejercer la máxima contención" y a dialogar para disminuir la tensión.

El próximo jueves se reunirán en Ginebra representantes de Rusia, Ucrania, EEUU y de la UE para hablar de esta crisis, la peor entre el Este y el Oeste desde la Guerra Fría. Moscú pidió además que los prorrusos ucranianos estén representados en las discusiones para que expongan sus "intereses legítimos".

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias