Arde España contra José Luis Rodríguez Zapatero, ahora por su escasa capacidad para elegir amigos fieles. Y si de amigos se trata, en este caso el impugnado es Hugo Chávez. Sucede que el venezolano no tuvo prejuicios en que sus hombres de inteligencia -muchos entrenados por un maestro en la materia, Fidel Castro- le colocaran un micrófono debajo de la mesa en la que el jefe del Estado español departió con opositores a Chávez. Lo que se dice, un modelo de confianza. Detalle del cual habrán tomado nota otros amigos del militar, casi todos del nivel de Rodríguez Zapatero (Lula, Uribe, Kirchner, Vázquez, Correa), seguramente convertidos en declarantes no deseados para los organismos de inteligencia de Venezuela.
Madrid (EFE, AFP, ANSA) - Los servicios de seguridad españoles abortaron un intento de espionaje al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una visita oficial a Venezuela, según afirmó ayer el diario «El País».
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El episodio que relata el periódico ocurrió a primera hora de la mañana del 30 de marzo de 2005, cuando el equipo de seguridad que acompaña al jefe de Gobierno español en sus viajes al exterior revisó visual y electrónicamente la sala que iba a ser sede de la reunión que el mandatario iba a mantener con dirigentes opositores a Hugo Chávez.
La revelación le costó fuertes críticas a Zapatero. El presidente del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, se refirió a este asunto y manifestó en conferencia de prensa: «Cuando tienes amigos como éstos pueden ocurrirte cosas como éstas», disparó en referencia a Chávez.
Rajoy añadió que el gobierno español debe defender el interés de las empresas locales y promover la libertad y el respeto a los derechos humanos. Todo esto es «lo contrario de lo que hace Chávez en Venezuela», apostilló.
«Todo parecía en orden hasta que los agentes españoles miraron bajo la mesa y descubrieron un micrófono oculto, colocado estratégicamente y dispuesto para recoger desde el exterior el contenido del encuentro», aseguró «El País» con respecto al incidente.
El aparato fue mostrado al oficial venezolano encargado de la seguridad de la comitiva española y éste aseguró que desconocía lo ocurrido, según las fuentes informantes citadas por «El País».
El diario explicó que cuatro anillos de seguridad rodearon a la comitiva española durante aquel viaje a Venezuela: uno de la Policía Metropolitana, uno de la Guardia Nacional, uno de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) y uno de la Dirección de Inteligencia Militar.
Las sospechas, señaló el diario español, recayeron sobre estos dos últimos, ambos dedicados a tareas de espionaje y con acceso a los escenarios que visitó la representación española. Tras la desconexión del micrófono, los agentes revisaron de nuevo el salón y cuando se comprobó que estaba «limpio», se celebró la reunión en el mismo lugar.
Ninguno de los nueve políticos venezolanos convocados tuvo conocimiento de lo ocurrido, porque, según una fuente diplomática, «un hallazgo tan comprometido como éste se maneja con extraordinaria discreción», hasta el punto de que el entonces embajador de España en Venezuela, Raúl Morodo, asegura desconocer los hechos.
En la reunión estuvieron Zapatero, el ministroespañol de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y el embajador. En representación de la oposición venezolana asistieron Julio Borges y Ramón José Medina, del partido Primero Justicia; César Pérez de Copei, Rafael Simón Jiménez y Timoteo Zambrano, del partido Polo Democrático; Leopoldo Puchi y Felipe Mújica, del MAS; y Jorge Sucre y Vestalia de Araujo, de Proyecto Venezuela.
Investigación
En una primera reacción, el fiscal general de Venezuela, Isaías Rodríguez, afirmó ayer en Madrid, donde asiste a la XV Asamblea Iberoamericana de Ministerios Públicos, que se investigará la veracidad de esta información y se procederá según corresponda.
«Si la denuncia está hecha y el hecho se produjo,la investigación, con toda seguridad dará resultado y establecerá las responsabilidades de quién pueda haber realizado una actividad de esta naturaleza», explicó Rodríguez a la prensa.
«Si es un hecho evidente, actúa la Fiscalía de oficio. Si es una denuncia mediática, también actúa de oficio», manifestó el letrado, quien advirtió no obstante que en su país es «común» este tipo de denuncias que, a veces, no tienen el «debido soporte».
Por su parte, el gobierno español le bajó el tono a la revelación y aseguró no tener constancia oficial de que Zapatero haya sido víctima de un intento de espionaje. Por ese motivo, según dijeron fuentes oficiales, no se han realizado gestiones diplomáticas al respecto ni se han pedido explicaciones a las autoridades venezolanas.
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