La policía cerró el distrito comercial del centro, donde las calles se encontraban bloqueadas por los escombros de los edificios derruidos y los vidrios de las ventanas.
Dos personas resultaron gravemente heridas por un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la ciudad de Christchurch, en la isla sur de Nueva Zelanda, y que dejó graves daños, además de provocar cortes de luz y agua.
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Los dos hombres resultaron heridos por la caída de mampostería y vidrios. Según las autoridades, la hora del incidente, las 04:35, evitó un mayor número de víctimas en la ciudad de 350.000 habitantes.
Varios edificios quedaron destrozados y diversas calles bloqueadas por los escombros caídos tras el sismo, cuyo epicentro se ubicó 30 kilómetros al oeste de la mayor ciudad de la isla sur, a una profundidad de 33 kilómetros.
Los servicios de emergencia se encontraban colapsados por la cantidad de llamados y la policía instó a los residentes de la ciudad a no utilizar teléfonos móviles y permanecer dentro de sus viviendas, después de que se sintieron varias réplicas.
La policía cerró el distrito comercial del centro, donde las calles se encontraban bloqueadas por los escombros de los edificios derruidos y los vidrios de las ventanas.
El sismo se sintió fuertemente en la isla sur y en la capital Wellington, ubicada en el extremo sur de la isla norte a 299 kilómetros de Christchurch. Las autoridades de defensa civil dijeron que se activó un centro de manejo de crisis en Wellington.
Diversos testigos hablaron de grandes daños en la ciudad y relataron que numerosas personas huyeron a las calles en sus piyamas, según el sitio web del diario local "The Press".
La cadena estadounidense CNN dijo que varios habitantes hablaron de un "enorme terremoto".
El aeropuerto internacional de Christchurch se encuentra cerrado y la red ferroviaria de la isla sur fue provisionalmente suspendida hasta que pueda comprobarse el daño ocasionado.
En tanto, el Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó el movimiento sísmico.
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico del servicio oceanográfico estadounidense (NOAA) indicó por su parte que, en base a los datos históricos, no existe una "amenaza de un amplio tsunami destructivo" tras el terremoto.
Con todo, advirtió que sismos de esta magnitud a veces generan tsunamis locales que "pueden ser destructivos a lo largo de costas situadas en un radio de cien kilómetros del epicentro", por lo que aconsejó a las autoridades locales tener en cuenta esta posibilidad y "adoptar las medidas adecuadas".
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