Un militar murió y otros cinco fueron heridos y trasladados a un establecimiento médico local, indicó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en un comunicado, precisando que los militares pertenecían a un regimiento de la 101 división aerotransportada.
El comandante estadounidense de las fuerzas terrestres, el general David McKiernan, anunció el miércoles que tropas suplementarias serían desplegadas, sobre todo en la ciudad sunita conservadora de Faluja, donde tuvieron lugar varios ataques contra soldados norteamericanos durante las últimas semanas.
También dijo que soldados de la Tercera División de Infantería serían desplegados en lugares conflictivos, en alusión a las localidades de mayoría sunita que rodean Bagdad, como es el caso de Faluja, Ramadi e Hit, así como la provincia chiita de Diyala (noreste), escenario de violencias anti-estadounidenses.
Un portavoz de la coalición norteamericano-británica indicó que estaba convencido de que el último ataque era obra de miembros del régimen derrocado, al igual que los ataques precedentes contra las tropas en Faluja.
Este ataque con granadas "es otro ejemplo de los focos de resistencia que hemos visto antes", declaró a los periodistas.
Y atribuyó a "miembros del antiguo régimen que no tienen futuro en Irak (...) ni fuera de Irak" su autoría.
El pasado 27 de mayo, dos soldados murieron y nueve resultaron heridos en Faluja, donde la tensión aumentó considerablemente desde que las tropas estadounidenses mataron a por lo menos 16 manifestantes durante dos incidentes distintos en abril.
Según el general McKiernan, los autores de estos actos violentos son sobre todo ex miembros del régimen de Saddam Hussein.
En Bagdad, dos soldados estadounidenses resultaron heridos al ser alcanzados por balas en un retén de control cerca de un banco, anunció un portavoz de la coalición.
Un asaltante iraquí fue herido, probablemente mortalmente, en un tiroteo posterior al ataque pero otro logró escapar, agregó el portavoz.
"Dos soldados fueron heridos en un retén de seguridad en frente de un banco. Dos personas salieron de entre la muchedumbre con un revólver con el que apuntaron contra sus cabezas hiriéndoles", dijo, pero precisó que todavía se desconoce si el ataque era de origen criminal o político.
El lunes por la noche, un soldado estadounidense herido gravemente en un ataque con granada contra un retén, al norte de Bagdad, sucumbió a sus heridas.
En total, 25 soldados estadounidenses murieron en ataques o en accidentes en Irak desde el 1 de mayo, cuando el presidente norteamericano George W. Bush anunció el fin del grueso de las operaciones militares en Irak.
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