A manos del fiscal local llegaron 36 videos que mostraban cuando los guardias arrastraban y pateaban a los presos mientras los llevaban a una unidad especial para « revoltosos».
La investigación derivó en el traslado del director, el despido de cuatro agentes y medidas disciplinarias para otros veintiuno, pero Garner salió indemne por «falta de pruebas».
Los jueces de Uniontown, la ciudad de Pennsylvania donde vive el ex marine, emitieron en su contra al menos tres órdenes para permanecer lejos de su ex esposa e hijos (una niña de 13 años y un varón de 11).
Actualmente está sometido a una corte marcial por los episodios de Irak.
En tanto, England, de 21 años, actual pareja de Garner, oriunda de Fort Ashby, West Virginia, miembro de la policía militar, atinó a decirle a su madre que «era la persona equivocada en el momento equivocado», tras ser detenida por los abusos.
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