En las prácticas de eutanasia siempre hay al menos dos personas como participantes, y dependiendo de sus actos son los tipos de muerte voluntaria o asistida.
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Eutanasia voluntaria, involuntaria y no voluntaria: eutanasia voluntaria es aquella que se realiza a petición expresa del paciente. « Eutanasia involuntaria» se refiere a la conducta consistente en provocar la muerte de un paciente competente en contra de su voluntad explícita o sin su consentimiento. Existe una tercera denominación de la eutanasia -la llamada «eutanasia no voluntaria»- que se plantea cuando no se conoce, ni se puede conocer, si el paciente desea morir. La expresión se suele utilizar en los casos de pacientes en estado vegetativo que, mientras pudieron, no realizaron unas directrices anticipadas al respecto. La eutanasia pasiva causa el mismo resultado, pero producto de una omisión de los tratamientos que mantienen con vida al paciente.
El suicidio asistido: se diferencia de la eutanasia en que es el mismo enfermo el que realiza el acto final, pero un tercero le facilitó los elementos necesarios para que ello ocurra, como una alta dosis de medicamentos.
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