Bogotá (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Un día después de la renuncia de la canciller colombiana por las relaciones de su hermano con paramilitares, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, tomó la iniciativa y urgió a legisladores opositores a que revelen sus contactos con la guerrilla.
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«Aquí hay una fracción del grupo político del senador Wilson Borja, del Polo Democrático Alternativo, que convalidó todas las formas de lucha» armada, enfatizó Uribe a «RCN radio», en lo que se interpretó un contraataque gubernamental luego del escándalo que costó el puesto a María Consuelo Araujo.
En sus declaraciones, Uribe pidió a algunos senadores de la oposición que cuenten «la verdad» sobre sus nexos con grupos guerrilleros y recomendó a legisladores de la oposición «que se preocupen por sus amistades y que se las cuenten al país, y asuman la responsabilidad de decir por qué han aceptado estos hechos» violentos.
Omisión
En ese sentido, aseguró que la senadora del opositor Partido Liberal (PL), Piedad Córdoba, omitió hablar sobre sus relaciones con grupos guerrilleros. «La senadora Córdoba, cuando yo era gobernador de Antioquia (1995-1997), al principio me apoyó», señaló Uribe. «Un día, cuando se acercaba el proceso electoral, se dedicó a hacerme oposición porque era la exigencia que le hacían el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) para que ella pudiera hacer política», agregó. «Es como el caso de la ex alcaldesa local Gloria Cuartas; yo veo a esta señora también desorientada; es muy importante que le diga al país por qué fue la única candidata a la alcaldía de Apartado (en el noroeste del país) en 1997, impuesta por los grupos armados», añadió el mandatario.
Colombia enfrenta un escándalo político por las investigaciones que se realizan a legisladores y funcionarios públicos por sus presuntas relaciones con grupos paramilitares. Hasta la fecha, la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de nueve congresistas, entre quienes se encuentra el hermano de la ex canciller Araujo, quien tuvo que renunciar a su cargo por este hecho y por las investigaciones que también se desarrollan por el caso contra su padre y otro de sus hermanos.
La funcionaria fue reemplazada por el ex ministro de Desarrollo Fernando Araujo Perdomo, quien permaneció seis años secuestrado por las FARC y reapareció en las últimas horas de 2006, tras haber escapado de sus captores.
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